(Elogio del cacao en merengueadas verdades de un mar de desigualdades).
“Canto y cuento es la poesía se canta una viva historia se cuenta su melodía” ANTONIO MACHADO
Banderín en merengue, manifiesto de lucha, de los Pueblos.
Voy a cantar urdiendo una esperanza desde esta tierra que da el pan de castigo (lasca terca lañador tras la ira infalible jaspeado -de estupor colectivo- hecho el puño en lo alto bandera por ser la historia injusticia somera)
y a ella volverme en su hastío (mas no para morirme en esta aurora -turbia- en que obligada sonda es mi letra a un camino - y el harakiri nunca habré pretendido-,
ni para enterrar otros mortales de hambre mueren dondequiera la vida se escapa sin vituallas senderos de ríos y de mares montes casi / o ya / sublevados
valles barrios bien pobres de mi tierra de veces ultrajada)
contra seres QUE INTERMEDIAN malicia entre un grupo de bolsillos inmensos y otros muchos hambrientos de justicia, para que al contarles nadie olvide del cacao su uso / universo / origen historias tan lejanas hojas vivaces oscuras, (como el aislamiento
campesino) alternas inervadas -del agua no absorben cada gota cristal bullicio como paz revota-; flores menudas /como almuerzo en las pobres cocinas/ un amarillo intenso esperanza florida en purpúreos racimos ofrecen maduritos cuan bananos enanos el castañoscuro de sus semillas, pardo entristecido las apuntadas cápsulas fruteras (triste como la andanza, del cosechero sin tierra)...
¡oh ni su origen brisas tropicales brote antaño cálidas tierras o a Linneo - salve agudo intelecto – piedra nombre “Theobroma Cacao” fresca tarde genio en lluvia le diera, gracioso, ditirámbicamente “de los dioses” “el manjar” intuyera!,
porque bueno /es/ se sepa, Cacao, hermano de la Cola Acuminata, esperanzas esparcidas, vientres vacíos, impacientes,
en “Cocoa” transforman las máquinas la fuerza de trabajo que las mueve mal pagados las más veces, Theobroma, los obreros descanso no tienen, (al encendido de unos burros de hierro), las manos intranquilas sirviendo “chocolate” en bandejas brillantes saben más un horario, de templos, clientelas risueñas, detergentes, injusticias calladas; hablan más de sudor y de sueldos, aposentos moradas estrechas, que tu origen, Cacao, tan nuestro. ¡Nuestro!
Del indio zapoteca, en México, el hijo del azteca, abuelos chichimecas; el Cauca colombiano, América -la nuestra- LATINA (oro-colonia volcanes, lagos, caña, tiranos, jardín inmenso, cobre, sombreros jipijapa neocolonia-obra en las manos baratas-, miel imán roca esquiva heroísmo intercedido, acogedora sombra do a PATRIA y VERDE - tan sólo en CUBA- para todos se crece, las manos NO /con oro/ se ennoblecen y libertad con bienestar se cuece... ...y del Brasil ¡ah, pulmones inmensos! cacahueiros, Cajango Bahía
zona sangre en tu cuerpo. Del obrero entelerido que bebe átomos de tiempochocolate queman explosivos sus entrañas (llega la “ponchadera” allá en su fábrica). Del soldado trinchera que te invoca bajo el funesto silbo de las balas (bacteria humana si va inconsciente a batalla). El rico dispensado en su capricho (avaro torpe que te hacina a los bichos)
y nutrir el frágil tierno cuerpo -delantal sin faralaes en la piedad oasis manos bien hermosas, (saben más de partos limpiar colombinas pequeños olvidos en mis ropas el sudor de mi padre, su boca más de mí que sé yo mismo llantos febriles infancia sacadas de muelas anhelos, se acercan tocándome / hasta el alma / con palabras para mí que son versos)- , pero, ¡ay! no conoce mi madre del Cacao el origen tan nuestro. Zarandillo fue al sur del pueblo azteca cultivado allí el siglo trece
resbaló de-al centro americano, -de lagos y volcanes hoy crecientes-, bebió su palpitar tan corazón nutriente América del Sur y mi Caribe ardiente. Cacahuatl, giróvago de bondades, ( ¡hierro a la voluntad y el Everest de Hillary! ) amante de humedades celestiales -como el pobre en deseos el progreso- víctima de lluvias torrenciales bestialidad de fuertes vientos, -como del hombre, el hombre llora el cierzo, bajo este horrendo capital sin seso-; mordaz contra tu olvido, zarpando a tus raíces
emerjo y voy garboso a esculpir / sobre el tiempo / que aunque seas “chocolate” del azúcar repleto, -espina la búsqueda en los pobres tú dueles-,
en ilustres porcelanas seas a oro servido, se te ofrezca en formas infinitas, (pienso delicadezas dulces de las suizas, 3 musketeers sabrosos de los gringos, de muy pocos altruismos nutritivos),
eres en tu inocencia, Cacahuatl, anteproyecto de cena a vientre inerte desleída cocida pasta agua o leche por manos siempre saben del jarro, anafe la olla, estufa y no de tí -hijo de padre Sol y madre Tierra abuelo del pastel chocolatino, padre de la manteca cacaotera-, de tu origen milenario americano, tropical espontáneo.
¡Espontáneo espontáneo! (vuelvo al grito) como que vida soy y vida eres astringente extendiste tu presencia desde el Tehuantepec de vientos sublevados hasta un país “fiel capricho de imperio” (do un pueblo intrépido y General espada a un Canal /dieron/ dignidad de bandera, rebosando la Patria el vaso en sus fronteras)..., eran tus primos tiempos.
Pocos saben, Cacao, de fécula mucílagos acidez linoleica grasos
rivoflavinosos vivificantes necesarios, inmensas tierras crecientes desde el hambre (mal entorpecen los imperios arcaicos que no cesan de saciar su sed de sangre),
aliado eres de humedad a tu sombra / y es en ésta / ¡oh paridera de sin tregua cien años! a la vida le entregas, de tu de verde angiosperma vida, un grito cosechero desde el campo luchando un mejor trato sin descanso contra la hiel astucia de los intermediarios,
te siembra poda -en su paciencia- mata -cantando- la cizaña asesina -cortándote inclemente- vuela sustituirte -cuando el hambre lo mata- hay plantas que hacen más llevadero el plato en su morada -ingenuidad grandiosa, piso en tierra pelada-. Que muchas veces de parto cacaotero va tu nobleza de diciembre a enero, Theobroma de Linneo, ( si es tu sitio certeza). Más, no baila tu alegría o ríe tu disfrute el cosechero ya cuatro primaveras te ha mimado
tras volcarte a la tierra en vez primera encumbrado en sus manos de esa tierra siendo tan solo 2 cms., gema... puedo verte creciendo su esperanza hasta besarle(“piña”-“mazorca”), sus manos casi honestas -donde el hambre se hace una impaciencia-, bien precisas la rompen en 2 esperanzas granulentas, la desgranan extienden secan y empaquetan en henequén -tejido en otras manos-, máquinas / de manos/ accionadas te alinean selecto en el camino viejo soldado a la guerra del mercado:
es ya la injusta hora ¡ ha llegado ! tu dueña crueldad intermediada.
Ignorante ignorado es quien no sabe así te vas acalorar ciudades y otros campos sobre el lomo-metal en que unas manos de doblar y doblar de bajar y subir y volver a doblar se van cansando. Y te bajan del potro, se te guarda como en guaguas del “concho” al pasajero y limpian criban con cuidado
descarrillan muelen, (y la risa es sin diente), tu estatura: la molturadora -hiel mordedura- ya un agitado obrero manipula. Y es pasta la neo-aurora, Cacao. Y visor, puedo verte “jarabe” “Cocoa” -en funditas armiño-, “Cochura” rectangular dureza sabrosuuuuuuuuura el Helado de frutas o la Salsa y/o te vas intimar con doncellas al tocador te llevan de manteca.
Cacao, primitivo comercio en tí, moneda, pocos lo saben, Cacahuatl, a raudo vuelo en el ardor, ¡ah bebida embriagante en el olor!, ¿cuántos aun al cabotaje comprenden fuiste cerrador de cicatrices -la manteca-, no hay colesterol (en tu pureza)? ¿Quiénes aprenden sazonaban con maíz y ajíes te ligaban, Cacao-símbolo del poderío azteca,
zlantlis y/ o jiquipillis obligado pagaba el rendido al todopoderoso Tlacaleculi? ¿cuántos entienden, Cacao, fragilidad HOY de la Paz en el planeta ERA la contextura de tu presencia entre los pobres aztecas, (contertulios miraban impotentes finas copas de oro en las que a Moctezuma te servían, símbolo imbécil ostentosa la nobleza que sufrían)?
¡Oh, Theobroma del sabor amargo astringente factor anticaries y Tiamina (muestra)
inteligencia primitiva en la maestra obra tus usos, no es de tí el acné / siempre/ el mal fruto, dame esterculiácea tu cápsula / cautiva/ quiero sacar el aire de los vientres broncear de alegría las pupilas en que HOY es hambre
el pliegue y la agonía!
¡Ah Cacao (a veces) de la dañina Theobromina -pariente emparadojada de ligerezas digestivas-
y menuda presencia cafeína, ni en el hechizo cuando se desinforma muchos pueden negar haber oído sobre la tierra tu nombre pronunciado la hemeneútica hizo Paz en esa guerra su fonética acabó con las fronteras y (casi) en todos los misteriosidiomas el armisticio es la ley al saborear tu aroma de igual manera! Es que al fondear calas y caletas (marchita) en la flor que HOY es Honduras, agua en boca Colón hizo en el golfo al probar tu sabor peculiar
y Cortés (ambicioso luctuoso), de manos de un enano egoísmo en frailes italianos quebrantado (de España) te paseaba hasta en altares y fuiste emperador a la conquista de Europa en apetitos estelares. Ya tu vagabundear había empezado ah Criolla variedad de Andes dispersa por suelos lejos en mares separados, el forastero esparce, (sangrando por lo bajo), del Amazonas regio su sabor ordinario... ¡y qué tortuosos senderos
imperiales! en naves de estandartes con escudos de columnas de reyes y una rapaz falcónida de uñas y alitas muy débiles cuando el mil llegaba hasta el quinientos y el quinientos gateaba al veinticinco desafiando las rabias del Caribe Amelonado Carúpano Trinitario Ecuatoriano reíste a la ría del Ozama y fuiste a Trinidad de lenguas encontradas, a la constelación ficticia de las Célebes y a Las Filipinas,
a la Macías Nguema chico insular -Bioko de hoy- obsequio colonial -Fernando Poo de ayer- recipiente feraz te hace célebre... y hasta la Sri Lanka (heterogénea frágil brillante piel milenaria, -vedas tamiles y cingaleses- que aún recibe /de imperios/ Cacao los latigazos Ceil·o del portugués por su canela y topacios, Ceylan del holandés bellas canelas cuarzos y granates
las adularias y espinela, ¡Ah del árabe el Serendib! Cacao Sphaerocarpum flor del rubí, corruptor del sanscrito Simhaladipa fuente flotante de la amatista, Taprobane del griego, el romano ¡Cuánto atrae Cacao el zafiro estrellado!, Ceylon de los ingleses, Lacandonense, para sus teses, grosularias canelas las almandinas y tras las turmalinas, ¿Cuántas naos, malvales, anclaron
tras las aguamarinas, en la bella Sri Lanka, parecida una gota, Leiocarpum, ¡Oh flotante diamante!, o lágrima gigante, en la cartografía a todo el mundo espante por la importuna muerte de Solomón Bandaranaike)...?). Y a la Java hermana de las Célebes (¡qué fértil la hermandad de suelo y gente!) has llevado tu esencia de pesebre. Al Camerún, Costa de Oro (negro recuerdo mercadeando esclavos con sudaneses paleonegroides GHANA Presente de la dureza
segundo asiento que da el diamante del manganeso quinto escondiste del Universo, Cacao de ganas primer cosecha, gran continente de tu existencia). GHANA Inmensa de tí, Theobroma eres un ósculo a la Côte D’Ivoire, y en la Madagascar, (de insulares bilingües), ola ola Cacao te extendiste. ¡Ay, Cacao, comercio clandestino!,
(unas veces) holandeses vivaces corsarios ingleses franceses de huracenes sabían más la hora exacta mareas tormentas -los mataban-, no tu valor (alijo) al mar te donaban (siempre) si España en sus naves atacaban... ANTE TI, que no eres absoluto perfecto en un mundo imperfecto de curiosos inquietos, como te expandes voluble
en nueve zonas de tropical pobreza que se aleja ¡ah pertinaces jaculatorias por el pan que ya llega!, agrupando 55 suelos con banderas, -en el incierto stocks de tu comercio buscan montar su suerte-, pertrecharé de espasmos la poesía cantando alto por la mujer encinta de mortecina realidad tercemundista para pedir luchando buen cacao no le des la espalda al chiripero que rosas no ( sedición )
ruge en su vientre plañidero, ni jamás se la des al desempleado ¡oh encanijados cuerpos los de abajo!, ni al atleta que entre liras y satélites tañe este canto mi veta y ya nunca jamás al tal soldado que a la guerra llevan de obligado, o al obrero que al capital lo ciñen de escudero tampoco al cosechero (al que no tiene tierra ni dinero) que es por ellos mi canto de alfarero hecho en larga conciencia a piedra y fuego,
banderín en merengue, manifiesto de lucha de los Pueblos. ****************** julio de 1983-julio 1996.- (Elogio del cacao en merengueadas verdades de un mar de desigualdades).
“Canto y cuento es la poesía se canta una viva historia se cuenta su melodía” ANTONIO MACHADO
Voy a cantar urdiendo una esperanza desde esta tierra que da el pan de castigo (lasca terca lañador tras la ira infalible jaspeado -de estupor colectivo- hecho el puño en lo alto bandera por ser la historia injusticia somera)
y a ella volverme en su hastío (mas no para morirme en esta aurora -turbia- en que obligada sonda es mi letra a un camino - y el harakiri nunca habré pretendido-,
ni para enterrar otros mortales de hambre mueren dondequiera la vida se escapa sin vituallas senderos de ríos y de mares montes casi / o ya / sublevados
valles barrios bien pobres de mi tierra de veces ultrajada)
contra seres QUE INTERMEDIAN malicia entre un grupo de bolsillos inmensos y otros muchos hambrientos de justicia, para que al contarles nadie olvide del cacao su uso / universo / origen historias tan lejanas hojas vivaces oscuras, (como el aislamiento
campesino) alternas inervadas -del agua no absorben cada gota cristal bullicio como paz revota-; flores menudas /como almuerzo en las pobres cocinas/ un amarillo intenso esperanza florida en purpúreos racimos ofrecen maduritos cuan bananos enanos el castañoscuro de sus semillas, pardo entristecido las apuntadas cápsulas fruteras (triste como la andanza, del cosechero sin tierra)...
¡oh ni su origen brisas tropicales brote antaño cálidas tierras o a Linneo - salve agudo intelecto – piedra nombre “Theobroma Cacao” fresca tarde genio en lluvia le diera, gracioso, ditirámbicamente “de los dioses” “el manjar” intuyera!,
porque bueno /es/ se sepa, Cacao, hermano de la Cola Acuminata, esperanzas esparcidas, vientres vacíos, impacientes,
en “Cocoa” transforman las máquinas la fuerza de trabajo que las mueve mal pagados las más veces, Theobroma, los obreros descanso no tienen, (al encendido de unos burros de hierro), las manos intranquilas sirviendo “chocolate” en bandejas brillantes saben más un horario, de templos, clientelas risueñas, detergentes, injusticias calladas; hablan más de sudor y de sueldos, aposentos moradas estrechas, que tu origen, Cacao, tan nuestro. ¡Nuestro!
Del indio zapoteca, en México, el hijo del azteca, abuelos chichimecas; el Cauca colombiano, América -la nuestra- LATINA (oro-colonia volcanes, lagos, caña, tiranos, jardín inmenso, cobre, sombreros jipijapa neocolonia-obra en las manos baratas-, miel imán roca esquiva heroísmo intercedido, acogedora sombra do a PATRIA y VERDE - tan sólo en CUBA- para todos se crece, las manos NO /con oro/ se ennoblecen y libertad con bienestar se cuece... ...y del Brasil ¡ah, pulmones inmensos! cacahueiros, Cajango Bahía
zona sangre en tu cuerpo. Del obrero entelerido que bebe átomos de tiempochocolate queman explosivos sus entrañas (llega la “ponchadera” allá en su fábrica). Del soldado trinchera que te invoca bajo el funesto silbo de las balas (bacteria humana si va inconsciente a batalla). El rico dispensado en su capricho (avaro torpe que te hacina a los bichos)
y nutrir el frágil tierno cuerpo -delantal sin faralaes en la piedad oasis manos bien hermosas, (saben más de partos limpiar colombinas pequeños olvidos en mis ropas el sudor de mi padre, su boca más de mí que sé yo mismo llantos febriles infancia sacadas de muelas anhelos, se acercan tocándome / hasta el alma / con palabras para mí que son versos)- , pero, ¡ay! no conoce mi madre del Cacao el origen tan nuestro. Zarandillo fue al sur del pueblo azteca cultivado allí el siglo trece
resbaló de-al centro americano, -de lagos y volcanes hoy crecientes-, bebió su palpitar tan corazón nutriente América del Sur y mi Caribe ardiente. Cacahuatl, giróvago de bondades, ( ¡hierro a la voluntad y el Everest de Hillary! ) amante de humedades celestiales -como el pobre en deseos el progreso- víctima de lluvias torrenciales bestialidad de fuertes vientos, -como del hombre, el hombre llora el cierzo, bajo este horrendo capital sin seso-; mordaz contra tu olvido, zarpando a tus raíces
emerjo y voy garboso a esculpir / sobre el tiempo / que aunque seas “chocolate” del azúcar repleto, -espina la búsqueda en los pobres tú dueles-,
en ilustres porcelanas seas a oro servido, se te ofrezca en formas infinitas, (pienso delicadezas dulces de las suizas, 3 musketeers sabrosos de los gringos, de muy pocos altruismos nutritivos),
eres en tu inocencia, Cacahuatl, anteproyecto de cena a vientre inerte desleída cocida pasta agua o leche por manos siempre saben del jarro, anafe la olla, estufa y no de tí -hijo de padre Sol y madre Tierra abuelo del pastel chocolatino, padre de la manteca cacaotera-, de tu origen milenario americano, tropical espontáneo.
¡Espontáneo espontáneo! (vuelvo al grito) como que vida soy y vida eres astringente extendiste tu presencia desde el Tehuantepec de vientos sublevados hasta un país “fiel capricho de imperio” (do un pueblo intrépido y General espada a un Canal /dieron/ dignidad de bandera, rebosando la Patria el vaso en sus fronteras)..., eran tus primos tiempos.
Pocos saben, Cacao, de fécula mucílagos acidez linoleica grasos
rivoflavinosos vivificantes necesarios, inmensas tierras crecientes desde el hambre (mal entorpecen los imperios arcaicos que no cesan de saciar su sed de sangre),
aliado eres de humedad a tu sombra / y es en ésta / ¡oh paridera de sin tregua cien años! a la vida le entregas, de tu de verde angiosperma vida, un grito cosechero desde el campo luchando un mejor trato sin descanso contra la hiel astucia de los intermediarios,
te siembra poda -en su paciencia- mata -cantando- la cizaña asesina -cortándote inclemente- vuela sustituirte -cuando el hambre lo mata- hay plantas que hacen más llevadero el plato en su morada -ingenuidad grandiosa, piso en tierra pelada-. Que muchas veces de parto cacaotero va tu nobleza de diciembre a enero, Theobroma de Linneo, ( si es tu sitio certeza). Más, no baila tu alegría o ríe tu disfrute el cosechero ya cuatro primaveras te ha mimado
tras volcarte a la tierra en vez primera encumbrado en sus manos de esa tierra siendo tan solo 2 cms., gema... puedo verte creciendo su esperanza hasta besarle(“piña”-“mazorca”), sus manos casi honestas -donde el hambre se hace una impaciencia-, bien precisas la rompen en 2 esperanzas granulentas, la desgranan extienden secan y empaquetan en henequén -tejido en otras manos-, máquinas / de manos/ accionadas te alinean selecto en el camino viejo soldado a la guerra del mercado:
es ya la injusta hora ¡ ha llegado ! tu dueña crueldad intermediada.
Ignorante ignorado es quien no sabe así te vas acalorar ciudades y otros campos sobre el lomo-metal en que unas manos de doblar y doblar de bajar y subir y volver a doblar se van cansando. Y te bajan del potro, se te guarda como en guaguas del “concho” al pasajero y limpian criban con cuidado
descarrillan muelen, (y la risa es sin diente), tu estatura: la molturadora -hiel mordedura- ya un agitado obrero manipula. Y es pasta la neo-aurora, Cacao. Y visor, puedo verte “jarabe” “Cocoa” -en funditas armiño-, “Cochura” rectangular dureza sabrosuuuuuuuuura el Helado de frutas o la Salsa y/o te vas intimar con doncellas al tocador te llevan de manteca.
Cacao, primitivo comercio en tí, moneda, pocos lo saben, Cacahuatl, a raudo vuelo en el ardor, ¡ah bebida embriagante en el olor!, ¿cuántos aun al cabotaje comprenden fuiste cerrador de cicatrices -la manteca-, no hay colesterol (en tu pureza)? ¿Quiénes aprenden sazonaban con maíz y ajíes te ligaban, Cacao-símbolo del poderío azteca,
zlantlis y/ o jiquipillis obligado pagaba el rendido al todopoderoso Tlacaleculi? ¿cuántos entienden, Cacao, fragilidad HOY de la Paz en el planeta ERA la contextura de tu presencia entre los pobres aztecas, (contertulios miraban impotentes finas copas de oro en las que a Moctezuma te servían, símbolo imbécil ostentosa la nobleza que sufrían)?
¡Oh, Theobroma del sabor amargo astringente factor anticaries y Tiamina (muestra)
inteligencia primitiva en la maestra obra tus usos, no es de tí el acné / siempre/ el mal fruto, dame esterculiácea tu cápsula / cautiva/ quiero sacar el aire de los vientres broncear de alegría las pupilas en que HOY es hambre
el pliegue y la agonía!
¡Ah Cacao (a veces) de la dañina Theobromina -pariente emparadojada de ligerezas digestivas-
y menuda presencia cafeína, ni en el hechizo cuando se desinforma muchos pueden negar haber oído sobre la tierra tu nombre pronunciado la hemeneútica hizo Paz en esa guerra su fonética acabó con las fronteras y (casi) en todos los misteriosidiomas el armisticio es la ley al saborear tu aroma de igual manera! Es que al fondear calas y caletas (marchita) en la flor que HOY es Honduras, agua en boca Colón hizo en el golfo al probar tu sabor peculiar
y Cortés (ambicioso luctuoso), de manos de un enano egoísmo en frailes italianos quebrantado (de España) te paseaba hasta en altares y fuiste emperador a la conquista de Europa en apetitos estelares. Ya tu vagabundear había empezado ah Criolla variedad de Andes dispersa por suelos lejos en mares separados, el forastero esparce, (sangrando por lo bajo), del Amazonas regio su sabor ordinario... ¡y qué tortuosos senderos
imperiales! en naves de estandartes con escudos de columnas de reyes y una rapaz falcónida de uñas y alitas muy débiles cuando el mil llegaba hasta el quinientos y el quinientos gateaba al veinticinco desafiando las rabias del Caribe Amelonado Carúpano Trinitario Ecuatoriano reíste a la ría del Ozama y fuiste a Trinidad de lenguas encontradas, a la constelación ficticia de las Célebes y a Las Filipinas,
a la Macías Nguema chico insular -Bioko de hoy- obsequio colonial -Fernando Poo de ayer- recipiente feraz te hace célebre... y hasta la Sri Lanka (heterogénea frágil brillante piel milenaria, -vedas tamiles y cingaleses- que aún recibe /de imperios/ Cacao los latigazos Ceil·o del portugués por su canela y topacios, Ceylan del holandés bellas canelas cuarzos y granates
las adularias y espinela, ¡Ah del árabe el Serendib! Cacao Sphaerocarpum flor del rubí, corruptor del sanscrito Simhaladipa fuente flotante de la amatista, Taprobane del griego, el romano ¡Cuánto atrae Cacao el zafiro estrellado!, Ceylon de los ingleses, Lacandonense, para sus teses, grosularias canelas las almandinas y tras las turmalinas, ¿Cuántas naos, malvales, anclaron
tras las aguamarinas, en la bella Sri Lanka, parecida una gota, Leiocarpum, ¡Oh flotante diamante!, o lágrima gigante, en la cartografía a todo el mundo espante por la importuna muerte de Solomón Bandaranaike)...?). Y a la Java hermana de las Célebes (¡qué fértil la hermandad de suelo y gente!) has llevado tu esencia de pesebre. Al Camerún, Costa de Oro (negro recuerdo mercadeando esclavos con sudaneses paleonegroides GHANA Presente de la dureza
segundo asiento que da el diamante del manganeso quinto escondiste del Universo, Cacao de ganas primer cosecha, gran continente de tu existencia). GHANA Inmensa de tí, Theobroma eres un ósculo a la Côte D’Ivoire, y en la Madagascar, (de insulares bilingües), ola ola Cacao te extendiste. ¡Ay, Cacao, comercio clandestino!,
(unas veces) holandeses vivaces corsarios ingleses franceses de huracenes sabían más la hora exacta mareas tormentas -los mataban-, no tu valor (alijo) al mar te donaban (siempre) si España en sus naves atacaban... ANTE TI, que no eres absoluto perfecto en un mundo imperfecto de curiosos inquietos, como te expandes voluble
en nueve zonas de tropical pobreza que se aleja ¡ah pertinaces jaculatorias por el pan que ya llega!, agrupando 55 suelos con banderas, -en el incierto stocks de tu comercio buscan montar su suerte-, pertrecharé de espasmos la poesía cantando alto por la mujer encinta de mortecina realidad tercemundista para pedir luchando buen cacao no le des la espalda al chiripero que rosas no ( sedición )
ruge en su vientre plañidero, ni jamás se la des al desempleado ¡oh encanijados cuerpos los de abajo!, ni al atleta que entre liras y satélites tañe este canto mi veta y ya nunca jamás al tal soldado que a la guerra llevan de obligado, o al obrero que al capital lo ciñen de escudero tampoco al cosechero (al que no tiene tierra ni dinero) que es por ellos mi canto de alfarero hecho en larga conciencia a piedra y fuego,
banderín en merengue, manifiesto de lucha de los Pueblos. ****************** julio de 1983-julio 1996.- (Elogio del cacao en merengueadas verdades de un mar de desigualdades).
“Canto y cuento es la poesía se canta una viva historia se cuenta su melodía” ANTONIO MACHADO
Voy a cantar urdiendo una esperanza desde esta tierra que da el pan de castigo (lasca terca lañador tras la ira infalible jaspeado -de estupor colectivo- hecho el puño en lo alto bandera por ser la historia injusticia somera)
y a ella volverme en su hastío (mas no para morirme en esta aurora -turbia- en que obligada sonda es mi letra a un camino - y el harakiri nunca habré pretendido-,
ni para enterrar otros mortales de hambre mueren dondequiera la vida se escapa sin vituallas senderos de ríos y de mares montes casi / o ya / sublevados
valles barrios bien pobres de mi tierra de veces ultrajada)
contra seres QUE INTERMEDIAN malicia entre un grupo de bolsillos inmensos y otros muchos hambrientos de justicia, para que al contarles nadie olvide del cacao su uso / universo / origen historias tan lejanas hojas vivaces oscuras, (como el aislamiento
campesino) alternas inervadas -del agua no absorben cada gota cristal bullicio como paz revota-; flores menudas /como almuerzo en las pobres cocinas/ un amarillo intenso esperanza florida en purpúreos racimos ofrecen maduritos cuan bananos enanos el castañoscuro de sus semillas, pardo entristecido las apuntadas cápsulas fruteras (triste como la andanza, del cosechero sin tierra)...
¡oh ni su origen brisas tropicales brote antaño cálidas tierras o a Linneo - salve agudo intelecto – piedra nombre “Theobroma Cacao” fresca tarde genio en lluvia le diera, gracioso, ditirámbicamente “de los dioses” “el manjar” intuyera!,
porque bueno /es/ se sepa, Cacao, hermano de la Cola Acuminata, esperanzas esparcidas, vientres vacíos, impacientes,
en “Cocoa” transforman las máquinas la fuerza de trabajo que las mueve mal pagados las más veces, Theobroma, los obreros descanso no tienen, (al encendido de unos burros de hierro), las manos intranquilas sirviendo “chocolate” en bandejas brillantes saben más un horario, de templos, clientelas risueñas, detergentes, injusticias calladas; hablan más de sudor y de sueldos, aposentos moradas estrechas, que tu origen, Cacao, tan nuestro. ¡Nuestro!
Del indio zapoteca, en México, el hijo del azteca, abuelos chichimecas; el Cauca colombiano, América -la nuestra- LATINA (oro-colonia volcanes, lagos, caña, tiranos, jardín inmenso, cobre, sombreros jipijapa neocolonia-obra en las manos baratas-, miel imán roca esquiva heroísmo intercedido, acogedora sombra do a PATRIA y VERDE - tan sólo en CUBA- para todos se crece, las manos NO /con oro/ se ennoblecen y libertad con bienestar se cuece... ...y del Brasil ¡ah, pulmones inmensos! cacahueiros, Cajango Bahía
zona sangre en tu cuerpo. Del obrero entelerido que bebe átomos de tiempochocolate queman explosivos sus entrañas (llega la “ponchadera” allá en su fábrica). Del soldado trinchera que te invoca bajo el funesto silbo de las balas (bacteria humana si va inconsciente a batalla). El rico dispensado en su capricho (avaro torpe que te hacina a los bichos)
y nutrir el frágil tierno cuerpo -delantal sin faralaes en la piedad oasis manos bien hermosas, (saben más de partos limpiar colombinas pequeños olvidos en mis ropas el sudor de mi padre, su boca más de mí que sé yo mismo llantos febriles infancia sacadas de muelas anhelos, se acercan tocándome / hasta el alma / con palabras para mí que son versos)- , pero, ¡ay! no conoce mi madre del Cacao el origen tan nuestro. Zarandillo fue al sur del pueblo azteca cultivado allí el siglo trece
resbaló de-al centro americano, -de lagos y volcanes hoy crecientes-, bebió su palpitar tan corazón nutriente América del Sur y mi Caribe ardiente. Cacahuatl, giróvago de bondades, ( ¡hierro a la voluntad y el Everest de Hillary! ) amante de humedades celestiales -como el pobre en deseos el progreso- víctima de lluvias torrenciales bestialidad de fuertes vientos, -como del hombre, el hombre llora el cierzo, bajo este horrendo capital sin seso-; mordaz contra tu olvido, zarpando a tus raíces
emerjo y voy garboso a esculpir / sobre el tiempo / que aunque seas “chocolate” del azúcar repleto, -espina la búsqueda en los pobres tú dueles-,
en ilustres porcelanas seas a oro servido, se te ofrezca en formas infinitas, (pienso delicadezas dulces de las suizas, 3 musketeers sabrosos de los gringos, de muy pocos altruismos nutritivos),
eres en tu inocencia, Cacahuatl, anteproyecto de cena a vientre inerte desleída cocida pasta agua o leche por manos siempre saben del jarro, anafe la olla, estufa y no de tí -hijo de padre Sol y madre Tierra abuelo del pastel chocolatino, padre de la manteca cacaotera-, de tu origen milenario americano, tropical espontáneo.
¡Espontáneo espontáneo! (vuelvo al grito) como que vida soy y vida eres astringente extendiste tu presencia desde el Tehuantepec de vientos sublevados hasta un país “fiel capricho de imperio” (do un pueblo intrépido y General espada a un Canal /dieron/ dignidad de bandera, rebosando la Patria el vaso en sus fronteras)..., eran tus primos tiempos.
Pocos saben, Cacao, de fécula mucílagos acidez linoleica grasos
rivoflavinosos vivificantes necesarios, inmensas tierras crecientes desde el hambre (mal entorpecen los imperios arcaicos que no cesan de saciar su sed de sangre),
aliado eres de humedad a tu sombra / y es en ésta / ¡oh paridera de sin tregua cien años! a la vida le entregas, de tu de verde angiosperma vida, un grito cosechero desde el campo luchando un mejor trato sin descanso contra la hiel astucia de los intermediarios,
te siembra poda -en su paciencia- mata -cantando- la cizaña asesina -cortándote inclemente- vuela sustituirte -cuando el hambre lo mata- hay plantas que hacen más llevadero el plato en su morada -ingenuidad grandiosa, piso en tierra pelada-. Que muchas veces de parto cacaotero va tu nobleza de diciembre a enero, Theobroma de Linneo, ( si es tu sitio certeza). Más, no baila tu alegría o ríe tu disfrute el cosechero ya cuatro primaveras te ha mimado
tras volcarte a la tierra en vez primera encumbrado en sus manos de esa tierra siendo tan solo 2 cms., gema... puedo verte creciendo su esperanza hasta besarle(“piña”-“mazorca”), sus manos casi honestas -donde el hambre se hace una impaciencia-, bien precisas la rompen en 2 esperanzas granulentas, la desgranan extienden secan y empaquetan en henequén -tejido en otras manos-, máquinas / de manos/ accionadas te alinean selecto en el camino viejo soldado a la guerra del mercado:
es ya la injusta hora ¡ ha llegado ! tu dueña crueldad intermediada.
Ignorante ignorado es quien no sabe así te vas acalorar ciudades y otros campos sobre el lomo-metal en que unas manos de doblar y doblar de bajar y subir y volver a doblar se van cansando. Y te bajan del potro, se te guarda como en guaguas del “concho” al pasajero y limpian criban con cuidado
descarrillan muelen, (y la risa es sin diente), tu estatura: la molturadora -hiel mordedura- ya un agitado obrero manipula. Y es pasta la neo-aurora, Cacao. Y visor, puedo verte “jarabe” “Cocoa” -en funditas armiño-, “Cochura” rectangular dureza sabrosuuuuuuuuura el Helado de frutas o la Salsa y/o te vas intimar con doncellas al tocador te llevan de manteca.
Cacao, primitivo comercio en tí, moneda, pocos lo saben, Cacahuatl, a raudo vuelo en el ardor, ¡ah bebida embriagante en el olor!, ¿cuántos aun al cabotaje comprenden fuiste cerrador de cicatrices -la manteca-, no hay colesterol (en tu pureza)? ¿Quiénes aprenden sazonaban con maíz y ajíes te ligaban, Cacao-símbolo del poderío azteca,
zlantlis y/ o jiquipillis obligado pagaba el rendido al todopoderoso Tlacaleculi? ¿cuántos entienden, Cacao, fragilidad HOY de la Paz en el planeta ERA la contextura de tu presencia entre los pobres aztecas, (contertulios miraban impotentes finas copas de oro en las que a Moctezuma te servían, símbolo imbécil ostentosa la nobleza que sufrían)?
¡Oh, Theobroma del sabor amargo astringente factor anticaries y Tiamina (muestra)
inteligencia primitiva en la maestra obra tus usos, no es de tí el acné / siempre/ el mal fruto, dame esterculiácea tu cápsula / cautiva/ quiero sacar el aire de los vientres broncear de alegría las pupilas en que HOY es hambre
el pliegue y la agonía!
¡Ah Cacao (a veces) de la dañina Theobromina -pariente emparadojada de ligerezas digestivas-
y menuda presencia cafeína, ni en el hechizo cuando se desinforma muchos pueden negar haber oído sobre la tierra tu nombre pronunciado la hemeneútica hizo Paz en esa guerra su fonética acabó con las fronteras y (casi) en todos los misteriosidiomas el armisticio es la ley al saborear tu aroma de igual manera! Es que al fondear calas y caletas (marchita) en la flor que HOY es Honduras, agua en boca Colón hizo en el golfo al probar tu sabor peculiar
y Cortés (ambicioso luctuoso), de manos de un enano egoísmo en frailes italianos quebrantado (de España) te paseaba hasta en altares y fuiste emperador a la conquista de Europa en apetitos estelares. Ya tu vagabundear había empezado ah Criolla variedad de Andes dispersa por suelos lejos en mares separados, el forastero esparce, (sangrando por lo bajo), del Amazonas regio su sabor ordinario... ¡y qué tortuosos senderos
imperiales! en naves de estandartes con escudos de columnas de reyes y una rapaz falcónida de uñas y alitas muy débiles cuando el mil llegaba hasta el quinientos y el quinientos gateaba al veinticinco desafiando las rabias del Caribe Amelonado Carúpano Trinitario Ecuatoriano reíste a la ría del Ozama y fuiste a Trinidad de lenguas encontradas, a la constelación ficticia de las Célebes y a Las Filipinas,
a la Macías Nguema chico insular -Bioko de hoy- obsequio colonial -Fernando Poo de ayer- recipiente feraz te hace célebre... y hasta la Sri Lanka (heterogénea frágil brillante piel milenaria, -vedas tamiles y cingaleses- que aún recibe /de imperios/ Cacao los latigazos Ceil·o del portugués por su canela y topacios, Ceylan del holandés bellas canelas cuarzos y granates
las adularias y espinela, ¡Ah del árabe el Serendib! Cacao Sphaerocarpum flor del rubí, corruptor del sanscrito Simhaladipa fuente flotante de la amatista, Taprobane del griego, el romano ¡Cuánto atrae Cacao el zafiro estrellado!, Ceylon de los ingleses, Lacandonense, para sus teses, grosularias canelas las almandinas y tras las turmalinas, ¿Cuántas naos, malvales, anclaron
tras las aguamarinas, en la bella Sri Lanka, parecida una gota, Leiocarpum, ¡Oh flotante diamante!, o lágrima gigante, en la cartografía a todo el mundo espante por la importuna muerte de Solomón Bandaranaike)...?). Y a la Java hermana de las Célebes (¡qué fértil la hermandad de suelo y gente!) has llevado tu esencia de pesebre. Al Camerún, Costa de Oro (negro recuerdo mercadeando esclavos con sudaneses paleonegroides GHANA Presente de la dureza
segundo asiento que da el diamante del manganeso quinto escondiste del Universo, Cacao de ganas primer cosecha, gran continente de tu existencia). GHANA Inmensa de tí, Theobroma eres un ósculo a la Côte D’Ivoire, y en la Madagascar, (de insulares bilingües), ola ola Cacao te extendiste. ¡Ay, Cacao, comercio clandestino!,
(unas veces) holandeses vivaces corsarios ingleses franceses de huracenes sabían más la hora exacta mareas tormentas -los mataban-, no tu valor (alijo) al mar te donaban (siempre) si España en sus naves atacaban... ANTE TI, que no eres absoluto perfecto en un mundo imperfecto de curiosos inquietos, como te expandes voluble
en nueve zonas de tropical pobreza que se aleja ¡ah pertinaces jaculatorias por el pan que ya llega!, agrupando 55 suelos con banderas, -en el incierto stocks de tu comercio buscan montar su suerte-, pertrecharé de espasmos la poesía cantando alto por la mujer encinta de mortecina realidad tercemundista para pedir luchando buen cacao no le des la espalda al chiripero que rosas no ( sedición )
ruge en su vientre plañidero, ni jamás se la des al desempleado ¡oh encanijados cuerpos los de abajo!, ni al atleta que entre liras y satélites tañe este canto mi veta y ya nunca jamás al tal soldado que a la guerra llevan de obligado, o al obrero que al capital lo ciñen de escudero tampoco al cosechero (al que no tiene tierra ni dinero) que es por ellos mi canto de alfarero hecho en larga conciencia a piedra y fuego,
domingo burgos almonte
banderín en merengue, manifiesto de lucha de los Pueblos. ****************** julio de 1983-julio 1996.-
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