el sitio de poesiasalvaje.org - Canción del arquero
 


  

13 Oct 2008
Inicio , ListaSalvaje , Publica , Comunicación , Enlaces , Postal , Buscar , Ayuda , English , Contacta
Redacción Colombia
Inicio Redacción
Diccionario
Noticias
Enlaces
Archivo
Eventos
Dibujos
Publica
- - - - - - -
Contacta con Redacción-Colombia
- - - - - - -
Foro
Postales
- - - - - - -
*poesiasalvaje

Canción del arquero
De Diego Henao



Código del silencio

Otra vez la lluvia y las luces encendidas bajo el cristal de tus deseos
Pasan los días y sigo pensando en la noche de los paraguas
En la hora de los encuentros
En la fila de quienes esperan

Más allá
La multitud deshojada y los temores fecundos
Mientras tanto el lápiz recorre mis laberintos con palabras oscuras
Sólo el pasillo de tu memoria cala como el frío
Ausencia

No hay palabras ni murmullos
El teléfono mudo

Quedo en la noche de mis presagios sombríos
En mi ebriedad
En los tambores de mi soledad
En la retina de mis fantasmas

Hoy
Las calles
La sombra perfecta
Luz de asesinos que esperan su vejez imperdonable
Nada más
Días y flores
Días y sueños
Días y días que faltan
Los cuerpos transitan pese al desaliento
Pese al temor iracundo de una nueva traición

Ayer escribía: “un nuevo amanecer”
Hoy me arruma el coraje

Me abres con las manos
Me ciegas con tu esperanza
Me oigo con tus palabras de aceros y pétalos
Con albúminas y pátinas que me cubren como pieles espesas

De nuevo noches y poemas
Revientan los lazos del miedo
Las mordazas
El código del silencio






Canción del arquero

Después de la libertad la libertad, sólo importan las estaciones de nuestra esperanza
De nuevo habrá códigos y corazones
También ríos de fantasía que correrán como lava hirviendo por nuestros cuerpos
Llegarán como tú, silenciosos e inciertos, tristes y apasionados
Habitarán en mis labios y mis palabras como en el borde de un precipicio
                                                                   Como al final de
un sendero
                       Como una bahía que recibe al río antiguo y solitario
Aquel río donde navegan delfines, escombros, barcos de papel, castillos de naipes
Aviones cargados de flores amarillas que ayer me dejaron al otro lado del bosque
 
Ahora
Todos mis miedos conducen máquinas inútiles en medio de la guerra
Todos mis silencios buscan un nombre en la torre de babel y en la laguna encantada
Apuntan a los signos que deletrean el combate cuerpo a cuerpo entre las máscaras
ocultas
 
Hoy ya no es hoy
 
Mis ojos de arquero descansan en tus ojos como una lanza 
Miles de fantasmas invaden la noche y voy señalando tus caminos de menta
              El día ya no es  "el niño que juega con los dados"
Sólo regamos  su luz como agua de mandarina
Caemos heridos sobre nuestros parpados cansados
                                     
De nuevo el telón de la noche cae como un muro
                              Sella mis labios
                       Abre este tlic tlic tlac   tlic tlic tlac (también de maquina
inútil)
Hoy nuevamente deletrea el dolor, el amor, la libertad y el silencio
                                    De los versos que te nombran
                                                              Por estas calles vacías.




Diego Henao
Bogotá, 31 de mayo de 2006, 11 pm.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

 
< Anterior   Siguiente >



ir arriba


Advertisement