|
|
|
27 Jul 2008
|
|
| Inicio , ListaSalvaje , Publica , Foro , Comunicación , Enlaces , Postal , Buscar , Ayuda , English , Contacta | |
|
|
|
|
|
El juego en que andamos, Juan Gelman |
Si me dieran a elegir, yo elegiría esta salud de saber que estamos muy enfermos, esta dicha de andar tan infelices. Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser un inocente, esta pureza en que ando por impuro. Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte.
Descarga el discurso de abril 2008 en la entrega del cervantes (gracias a Sara)
LA PUERTA
abrí la puerta/amor mío levantá/abrí la puerta tengo el alma pegada al paladar temblando de terror
el jabalí del monte me pisoteó el asno salvaje me persiguió en esta media noche del exilio soy yo mismo una bestia
Una mujer y un hombre
Una mujer y un hombre llevados por la vida, una mujer y un hombre cara a cara habitan en la noche, desbordan por sus manos, se oyen subir libres en la sombra, sus cabezas descansan en una bella infancia que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz, una mujer y un hombre atados por sus labios llenan la noche lenta con toda su memoria, una mujer y un hombre más bellos en el otro ocupan su lugar en la tierra.
El árbol detrás de la ventana pasa, la tarde se lleva al mundo y pasa, serpea la vez que fui, corriente arriba de un río ancho que pasa. Voces que humedecieron la sal del viento, ahora en esta constelación que pasa. El manto de los pájaros y el tiempo con su canción muda
Teoría sobre Daniela Rocca
he aquí que daniela un día conversó con los ángeles ligeramente derrumbados sobre sus senos góticos fatigados del trance pero lúcidos lúbricos y daniela advertía sus símiles contrarios las puertas que se abren para seguir viviendo las puertas que se cierran para seguir viviendo en general las puertas sus misiones sus ángulos ángulos de la fuga las fugas increíbles los paralelogramos del odio y del amor rompiéndose en daniela para dar a otra puerta con la ayuda de drogas diversas y de alcoles o de signos que yacen debajo del alcol o daniela sacándose los corpiños sacándose los pechos distanciados debido al ejercicio del amor en contrarias circunstancias mundiales daniela rocca loca dicen los magazines de una pobre mujer italiana por cierto que practicaba métodos feroces del olvido y no mató a sus padres y fue caritativa y un día de setiembre orinó bajo un árbol y era llena de gracia como santa maría
AUSENCIA DE AMOR
Cómo será pregunto. Cómo será tocarte a mi costado. Ando de loco por el aire que ando que no ando.
Cómo será acostarme en tu país de pechos tan lejano. Ando de pobrecristo a tu recuerdo clavado, reclavado.
Será ya como sea. Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado. Me comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo.
Seré lo que debiera. Tu pie. Tu mano.
ESCRIBO EN EL OLVIDO...
Escribo en el olvido en cada fuego de la noche cada rostro de ti. Hay una piedra entonces donde te acuesto mía, ninguno la conoce, he fundado pueblos en tu dulzura, he sufrido esas cosas, eres fuera de mí, me perteneces extranjera.
La economía es una ciencia
" En el decenio que siguió a la crisis se notó la declinación del coeficiente de ternura en todos los países considerados o sea tu país mí país los países que crecían entre tu alma y mi alma de repente duraban un instante y antes de irse o desaparecer dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos que salían volando alrededor como perdices quiere decir que cada vez que hicimos el amor dejábamos nuestros sexos allí? y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas? qué raro mirá que lavábamos las sábanas con subordinación y valor para que los jugos de la noche pasada no inauguraran el pasado y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros para ordenarnos el hoy porque el alma amorosa es desordenada y perfecta tiene mucha limpieza y lindura se necesita todo un Dios para encerrarla como le pasó a don francisco que así pudo cruzar la agua fría de la muerte es bien raro eso de nuestros sexos volando pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu sexo y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia y dulzura y valor me parecía oir un pajarerío en el bosque de vos como amor encendiendo otro amor o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban y se ponían a dar vueltas entre ellos como maripositas encandiladas por el fuego y se querían morir de nuevo buscando incesantemente la libertad y había un país entre la vida y la muerte donde todo era consolación y hermosura y no poseíamos nuestro corazón y nuestros sexos se perdían como almas en la noche y nunca más los volvíamos a ver para entender estudio los índices de la tasa de inversióún bruta los índices de la productividad marginal de las inversiones los índices de crecimiento del producto amoroso otros índices que es aburrido hablar aquí y no entiendo nada la economía es bien curiosa al pequeño ahorrista del alma lo engañan en wall street los sueldos de la ternura son bajos subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes eso no le da dicha ni desdicha en medio de las razones las redenciones las resurrecciones se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes estoy viendo volar los pajaritos que te salían del sexo mejor dicho de más allá todavía de todo lo que valías o brillabas o eras y dabas como jugos de la noche."
Joseph Brodsky
Cuando un poeta se posa sobre el mundo lo desplaza. Cuando el pájaro muere, ¿qué pasa? A lo mejor le falló el corazón por instalar su levedad en su suelo. 0 tenía la memoria cargada con cada vuelo que voló. En el café Colón de Malabia y Corrientes los parroquianos conocen la lentitud del tiempo, el dolor del cariño, la ficción de ser otra cosa, la mesa donde Joseph Brodsky se para y dice que el exilio fue hoy, que no hay espanto mayor que el de animal recorriendo su cueva, que pesan hoscamente los que cayeron combatiendo y que no hay heridas, sino una gran herida que nadie puede /cerrar. ¡Habráse visto! ¡Como si el pájaro no recoriera las cortinas del cuarto para que entrase el sol! ¡El sol de nada, la huella infinita de la piedra en cada pobre amor! Tendrías que haberte quedado más, aquí, Joseph o cosmos descuidado, a la intemperie de costumbre. No se arrancó del país y yace lleno de entender todo.
|
|
|
|
|
felicitaciones - que hermoso trabajo,...
Bela Poesia - Poesia caudalosa, densa...
Varas de medir - Veo que te subleva l...
ay! - que experimento raro que es el ...
gracies - muchas gracias Diego, eso i...