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27 Jul 2008
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La Tacita e Plata, David c G |
No hay desplazados, no ahí indígenas y menos indigentes, no hay robos (o no se ven) y, en igual medida, tampoco existen rastros ni expresiones en los rostros que confirmen lo que pasó. Lo que sí está e incluso va en aumento, lo que es patente y se aprecia de manera difusa a través de los ojos mientras los irrita y los fastidia sin que a esto escapen nariz, piel, pulmones, pelo y demás, es la polución… en este momento, polución nocturna.
La Tacita e’ Plata1 no para pocos es, sin plata y sin casita. ‘ Es posible que el antónimo de olvidar no sea recordar sino justicia.’ Yerushalmi‘Parece que fuera al contrario pero es precisamente al revés.’ David c G.
El misterio del mundo no está en lo invisible sino en lo visible.’ Oscar Wilde
El polvo es de muy diferente composición bioquímica a aquel otro al cual también se podría hacer referencia; no obstante, falta poco para alcanzar esa viscosidad dado el ritmo propio a la inconciencia social existente respecto a la cultura ambiental, la cual, es sólo reflejo de más de lo mismo, en el campo organizacional y político: el plomo circula en las tres esferas así se insista en que aquí no hay conflicto1. Sí, en este sitio –en el cual me encuentro- ya total y pulcramente reconstruido del parque Lleras, zona rosa, sector del poblado, parte sur de la ciudad de Medellín, me encuentro escribiendo lo que se ha solicitado para el Ministerio de Protección Social por intermediación de la Universidad Nacional en el distrito capital. Éste, contó en el parque de la 93, su zona rosa, con otro siniestro hace también unos cuantos años.
Sí, en efecto, así, como quien estudia investigación judicial y ve películas, se permite otorgarse el derecho a sentenciar que el asesino vuelve siempre al lugar de los hechos; así nosotros estamos acá para desde un ángulo muy particular, sobrevolar el estado de gracia que vive la ciudad y entonces, esbozar a propósito de ello, una evaluación o valoración extraoficial para dar cuenta o ajustar cuentas con la oficial y entonces dejar las inquietudes que sean del caso para que se pase, sin plazos ni aplausos, a ponderar las medias estadísticas y hayan menos palazos, balazos o ‘embarazos’. La atmósfera en el parque Lleras, exhala un polvo que expele plomo y ya no el hollín fruto de la metralla y las esquirlas2. La ciudad, eso dicen, a progresado gracias a ‘su pujanza’. Nosotros, a su vez, procedemos a la indagación / disertación de algunas variables para abrir el dialogo con quienes tengan grados de sensatez:
En la década de los 50’ la ciudad vivencia un crecimiento demográfico, económico y de expansión territorial sin precedentes. Ciudad industrial que se ve confrontada, intergeneracionalmente, durante las dos siguientes décadas y ello implica como resultado unas dinámicas de muy diversa naturaleza pero que convergen en interrogar una jerarquía de poder que sostiene a unas élites, ahora de corbata y traje pero que fueron de zurriago y poncho: terratenientes. La juventud para dicha época, en su sentido amplio, interrogó dicho orden ya fuese en términos de intelectualidad y asimilación de movimientos contraculturales globales (esfera cultural), ya fuese en términos de una beligerancia de izquierdas o de grupos emergentes vinculados al narcotráfico (distorsión macabra de la esfera política que se instala desde el aparato industrial /militar). En la década de los 80’ la llamada Tacita e’ plata se hizo famosa, a nivel mundial, por la tensión de fuerzas generada entre estos tres sujetos colectivos (‘los de corbata’, Davids contra Goliats, guerrillas y carteles mafiosos). Para los 90’, la apertura económica auspiciada por el presidente Cesar Gaviria, genera para la ciudad, una transformación que se consolida durante la siguiente década y consiguiente nuevo siglo en los siguientes términos: de ser una ciudad fabril-textil a corporativa-prestadora3 de servicios que, ahora acelera toda su infraestructura para consolidarse, además, como turística, a la manera en que lo pueden ser -guardando las proporciones- Madrid, Barcelona o Los Ángeles. Ésta esquemática aproximación sociológica, desde su acumulación en imaginarios y prácticas vueltas habitus, anudada a los niveles de conflicto irregular o de guerra de baja intensidad que son manejados aquí, para terminar de ajustar, bajo una doble moral, son el mejor terreno fértil para, por exceso y defecto, contribuir a que una parte –nada despreciable- de la población de la ciudad se pudra en vida4.
Somos iguales ante la ley (y ello que no siempre) más no ante la economía: Medellín no es una ciudad pobre, es en extremo rica y también en extremo inequitativa: la ciudad prospera de los años 50’ no lo fue para todos, allí se comenzaron a gestar los cinturones de miseria que hacen de periferia para esta ciudad y para otras en este territorio. Durante los 60’ y 70’ se fragmento la ciudad en diversos actores e imaginarios antagónicos y hoy, no pocos de los habitantes de la calle de vieja data son exiliados de aquellas confrontaciones. Los 80’ fueron enseñanza para la cultura mafiosa de que hacer en el sentido de su mimetización mediante ‘un glamour’ en los 90’ que estuvo salpicado de apertura económica, nuevas tecnologías y modificación de las condiciones de trabajo (ya pasamos a puntualizar este aspecto). En la primera década del nuevo siglo, el proceso de desmovilización de grupos paramilitares en el departamento de Antioquia, que es el más grande del país junto con ser la segunda ciudad receptora de desplazados luego de la capital Bogotá, lleva a que se presente… a que existan unas condiciones de vulnerabilidad para todos los ciudadanos y en particular para el habitante de y en la calle ¿Razón? Desde la economía política, este encabalgamiento in crescendo de la villa a la metrópoli en clave capitalista, lleva no sólo a una plusvalía sino a una excedencia y excrescencia entrópica cuyos polos equidistantes a nivel de la urbe y a nivel social, son respectivamente: el basurero respecto a los objetos y el último eslabón de la estratificación social respecto a los sujetos que los alcanza el ojo de este ciclón y devienen ‘escoria social’ o, dicho con dignidad: los y las habitantes de y en condición de calle. La apertura económica a inicios de los 90’ trastoca los empleos estables a favor de unos ya no fabriles, sino: flexibles y móviles porque se debe adaptar el trabajador a tareas diferentes y discontinuas -en tiempo, espacio, roles y relaciones- durante el trascurso del día y; precarios ya sea por el tipo de sueldos que hacen burla del esfuerzo o, por su contingencia e inestabilidad desde su asimetría contractual5 y su escasa soberanía de gestión… agréguese la contingencia de los vínculos afectivos dadas estas reglas de juego tangenciales y competitivas para poder sobrevivir6. Se confirma que el capital privilegia ahora, no la producción a gran escala al ser un obstáculo para la eficiencia cíclica del flujo de la bolsa ni tampoco la acumulación sino la distribución y circulación de la mercancía. Se constata a partir de esta obvia corroboración de las actuales condiciones de vida de la ciudad que, queda en entre dicho, para todos y todas, la calidad y la dignidad para con la vida, esto es, la vivencia cotidiana de la existencia para la generalidad de sus ciudadanos y en particular para los habitantes de y en condición de calle pues cuando el objeto mercancía se hace desechable y se les comienza a llamar desechables a los últimos mencionados; el giro lingüístico y su designación no son reductibles a la metaforización de un fenómeno social sino que nombran un acontecimiento social que continua sobrediagnosticado y en ese ‘juego’, parcialmente invisibilizado:
Las fichas RAE7 develan esta precisión y, en particular la que trata sobre la investigación de la Universidad de Antioquia, al dar cuenta de lo limitado de la aprehensión en términos de representaciones sociales que tiene el grueso de la ciudadanía respecto a los habitantes en condición de calle y lo corto de sus derechos desde el acceso a salud y lo largo del maltrato por parte de no pocos funcionarios mal pagos, mal informados y amputados afectivamente frente a la problemática;
La actual administración desde la secretaria de Bienestar social ha aumentado en un tercio el presupuesto asignado pero no se desconozca que los y las habitantes de y en condición de calle también han aumentado y como no existen cifras lo suficientemente concretas, puede arriesgarse que, quizá, sean más de un tercio este aumento;
La nueva ley de infancia y juventud y, la comisión accidental (ya referenciadas en el otro informe) no tienen, no cuentan con la suficiente visibilización, presupuesto o participación sea por nuevas sea por el poco apoyo sensible y político8 y; que en lo eventual, hace más difícil que se traduzca en políticas públicas lo que es urgente agenciar para dicha población;
Interpol y OIM ( organización internacional para las migraciones) respecto a la trata de personas procedentes de la ciudad de Medellín se muestran bastante preocupados, ello circula como información desde los pares y colegas que, haciendo parte de ‘las baterías operativas’ que se encargan de acontecimientos sociales límites, terminan nombrándolo entre pasillos, almuerzos y vida nocturna;
De lo anterior: “el desarrollo legislativo en la ciudad frente a la población adulta vulnerable está centrado en regular los programas desde la visión asistencialista y de caridad, no en el enfoque de garantía y restitución de derechos (…) / las condiciones actuales de pobreza e indigencia en la ciudad ponen en riesgo que esta población aumente y por lo tanto se hace necesario actuar sobre los problemas estructurales de empleo y relacionamiento familiar. / Sobre este punto en particular, la información y los estudios son mínimos y desarticulados. / Seguir fortaleciendo los procesos de caracterización e investigación de la población, incluyendo nuevas variables en la encuesta de Calidad de Vida, consolidando la estrategia del registro de la población, y a partir de allí identificar las variables estratégicas para garantizar mayores impactos del trabajo realizado. / Trabajar sobre problemáticas estructurales como el desplazamiento, el empleo y las relaciones familiares como causas fundamentales de esta problemática. / Realizar evaluaciones de impacto de los proyectos que permitan medir las transformaciones en las personas y las comunidades, y generar estrategias con perspectiva de género”9. Los desarrollos normativos en el ámbito municipal son explícitos en cuanto a falta de dimensión de la problemática y confirmación del asistencialismo: decreto 214 del 2003 (gaceta N. 1835) que nombra ‘por medio del cual se reglamenta el funcionamiento del programa de comedores populares’ y; acuerdo 17 de 2003 ‘el consejo de Medellín crea el programa Una Mano Amiga, mediante la cual se institucionaliza el sistema de fichas que puede adquirir toda persona para, a su vez ésta, ofrecerle un ‘apoyo’ a toda persona que se encuentre en situación de vulnerabilidad’. ¡2003! Es ya 2007 y el efecto invernadero no es aliado de quienes teniendo por compañía la pobreza y la miseria viven en condición de calle o están en posibilidad de estarlo.
Éste último numeral es referenciado desde La Corporación Región. Es la institución no gubernamental después del IPC (Instituto Popular de Capacitación) con mayor reconocimiento en la ciudad; en consecuencia, es muy importante tomar la debida nota a las fallas estructurales que aquí se develan y que muestran que existe una labor investigativa y de campo por realizar para revertirla en acciones concretas junto CON los y las habitantes de y en la calle.
La existencia del parque Lleras devela, por sus móviles, el grado de inconciencia social a nivel ambiental, organizacional y político de una ciudad que invisibiliza y estigmatiza a sus habitantes de y en condición de calle. Uno sólo de estos móviles es el olvido frente a lo allí acaecido porque resulta que no dejar ningún rastro de lo sucedido devela –en su sóla intención- para los administradores este tipo de sitios, ubicados dentro de la zona rosa de una ciudad, que el recuerdo de la muerte le anuncia al juicio moral del ciudadano, que no todo es una ‘burbuja’ y que además el consumo no es la vida puesto que la vida no es consumible así, el orden del capital lo haga sentencia para hacerlo rentable. Habrá que recordar con Kundera, que el Kitsch es un biombo que oculta la muerte. Ésta ciudad puede ser turística, puede ser lo que quiera pero en su nombre, no empalen, de ese biombo a los habitantes de y en la calle ya que existen otras maneras de construir ciudadanía y, precisamente desde una ciudad educada e incluyente como dicen ahora las consignas… hace que se haga exigencia política que los campesinos, los indígenas y ‘los indigentes’ no se hagan presentes en dicho parque a través de una iconografía hecha ventas ambulantes y que los ‘valora’ desde artesanías, pinturas o desde un lenguaje parlache (o de calle) asumido también por ‘la clase’ alta medellinense como lenguaje de bien con el cual cree incorporar el pluralismo, la diversidad y la oprobios llamada ‘malicia indígena’. Cultura de oropel y lentejuelas en este sitio rosa, que no cuenta con la suficiente dignidad como quizá si puede haberla, en otro sitio que si acoge a muchos habitantes de y en la calle (y que por lo mismo es tachado de pueril por muchos). Se trata del Parque del Periodista o conocido en ‘parlache’ como Guanabano. En él, existe una escultura que hace de instalación y de performance; ésta fue creada como precedente político -desde lo que permite un estado social y democrático de derecho como el que nos rige desde la constitución de 1991- que hace que, el derecho internacional humanitario no este por fuera del territorio colombiano. Espacio de dignidad por ende, que aún en sus excesos de fiesta, carnaval y arabescos, mediante esta escultura no olvida y entonces, hace presentes las vidas de las personas asesinadas en la masacre de Villatina hace ya varios años en el costado centro occidente de esta urbe. Siniestro y crimen de lesa humanidad cometido contra jóvenes y niños en una zona de máxima pobreza y que se conforma en su mayoría, por familias desplazadas antiguas y recientes. Lo sé y lo digo con conocimiento de causa, más acá y más allá de las cifras, porque allí en la comuna 8, laboro con esta población desde la lúdica, desde el arte y la construcción de ciudadanía… desde el alma de ellos, ellas y la nuestra. Población, que no en pocas ocasiones, termina viviendo en situación de o en la calle y que siempre tiene sed de vida; allí dónde su niñez, en medio de todo, cuenta con alegría y nos abofetea con ella al decirnos, no te quejes que mira como, aún en la miseria alcanzamos a ser felices y te acogemos aunque seas de otra parte de la ciudad y no te falte comida.
A todos(as) aquellos(as) que comprometidos(as) con esta ‘problemática’, con la existencia real de los y las habitantes de y en condición de calle se debaten desde acciones concretas para restituir y crear precedentes en términos de dignidad y condiciones de vida otras.
P/ Taniska Avelar. (Complicidad David c G.) Noviembre 2007.
P/ Tania de los Ángeles Granda Vallejo. Actriz y filósofa (Complicidad David c G., filósofo) Noviembre 2007.
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1: Nombre acuñado, a la ciudad de Medellín, que connota la apuesta estética y de asepsia, no siempre ética políticamente hablando, de la misma. 2. Dice el escritor colombiano William Ospina, que acá en este país, en la clase alta circula el oro, en la media la plata y en la clase baja lo que les dan es plomo. 3: Éste parque y particularmente este espacio, porque ya ‘el sitio’ es otro, fue objeto de un atentado terrorista. Era la época en que fracciones mercenarias –la temible banda de la terraza cuyas ‘oficinas’ quedaban no lejos del Lleras- ajustaban cuentas con la cúpula paramilitar y sus auspiciantes. Ya esa banda fue relevada porque políticamente este tipo de actos le fueron en contra, porque entendieron quienes participan en esas esferas que la coexistencia con el establecimiento debía reflejar pacificación y con ello las tensiones se viven ahora, como mimetización / implosión; esto es, copiaron el modelo del cáncer (y su metástasis silenciosa) y con ello, descartaron el de la exhibición propia del levantamiento de los cuerpos a plena luz del día. Dicha cópula ha mutado en estos términos y; nadie que promueva el machismo y los valores retorcidos, como el tumbis y/o malicia que socava al otro, propios a la llamada cultura paisa, se escapa de ser cómplice de los grupos beligerantes, de falsa ‘izquierda’ o decidida derecha, que aquí existen. 4: El edificio Coltejer que tiene forma de aguja y es en sí el nombre de una empresa fabril ya no son el único que tiene la bandera Nacional y Antioqueña, ahora, están éstas también en el edificio de empresas públicas. La plaza Mayor, principal centro de convenciones internacionales está en la misma ‘cuadra’ que el emporio empresas públicas y al lado de los edificios de gobierno y; el parque Explora, es la punta de lanza para una ciudad educada y de vinculación a la parte menos favorecida de la ciudad: vamos a acechar en que consistirá ese beneficio y de que alcance. 5: Los habitantes en condición de calle en el S. XIX eran alineados para ser alienados y alistados en el mismo costal de las putas, la tercera edad no rentable al grupo familiar, los indígenas extirpados de su cosmogonía, los animales de carga que recorrían la ciudad junto con las vacas que las sacaban a pastar. En épocas de la bella villa, cuando todavía no se hablaba de la mejor esquina de América, ésta subespecie dentro del genero medellinense representaba, alegóricamente si retomamos el árbol de Porfirio una categoría: no pensante tal como los animales, desarraigada tal como los animales que están en potrero para que no se dispersen, útil para servir de ejemplo a los que no trabajaran o descuidaran la disciplinación de sus cuerpos y la docilidad de sus almas. Categoría que es la imagen invertida, no asumida y por tanto hecha sombra de lo inconsciente social. 6: Existen, a 2007, 200.000 ciudadanos desconectados de los servicios públicos porque las tarifas son tales que se confirma que éstos, en efecto, ya no son públicos. 7: En los años 80’, el amarillo era estandarte del supermercado Éxito, el banco Conavi, los pollos Kokorico. El primero es ahora nacional y los dos segundos ya no son representativos, el banco fue absorbido por ‘el grupo’ Bancolombia y los pollos ya son otros entre miles. El amarillo ahora se encarna en una inmensa mancha amarilla que no es de chinos sino de taxis, símbolo de las efectuaciones propias al trabajo mencionado. 8: Fichas de registro sobre documentación que contribuya al levantamiento de un estado del arte sobre un tema ‘x’. 9: No obstante es importante resaltar el gran compromiso del concejal del municipio de Medellín Luis Bernardo Vélez tanto en este ‘tema’ como en otros muchos que tocan las fibras más neurálgicas de lo social y sobre los cuales ha generado precedentes y acciones concretas. 10: Extractos de las páginas 251 y 254-255 del libro de corte investigativo: PANORAMA SOCIAL DE MEDELLÍN, Diagnóstico social de Medellín y evaluación del modelo de intervención de la Secretaría de Bienestar Social, Medellín, edición a cargo de Corporación Región, ed. 1º diciembre de 2006, pp. 289. Coordinador general Jorge Bernal Medina y la dirección del investigador Libardo Sarmiento Anzola.
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ay! - que experimento raro que es el ...
gracies - muchas gracias Diego, eso i...