Natal-hoyo I. Años 90 Eterno Siempre quise escribir sobre mi barrio. Sí, ese mismo. El que siempre se sitúa a la extrarratio hasta que lo devora el ladrillo y el metro cuadrado a 6000 euros. Era gris,y siempre llovía. Humo de barricada y olor a polvora quemada. Parece perpetuo... se queda en la retina como aquel yonqui que mientras limpiaba su chuta ensangrentada exclamaba "¡Eeeh!....Esperáime que toy limpiando la flauta,jodee... e-e... eerrr."
RECUERDO
Mientras unos combaten y son reprimidos por los antidisturbios otros se buscan la vida para conseguir ese salario en especies adulteradas. Aunque a veces con "tol puesto de jamaro" se unían a la griesca y con las pocas fuerzas que les arrastraban tiraban piedras a los que día sí, día no, los registraban y metían en el calabozo. Cabe destacar que alguno de ellos acababa siendo utilizado de chivatillo.Quizás a cambio de un gramete o a cambio de no darle una hostia y hacerle pasar el mono en ese asqueroso jergón de cuatro paredes que todo lo oye y lo escucha. Parece gracioso, a un lado de la ciudad la gente trabaja con absoluta normalida. "Hacia el otro lado", la chusma. Sí, a eso que llamáis chusma. Todos unidos luchando con todas nuestras fuerzas contra lo que más odiamos; "la prepotencia de los que creen tenerlo todo bajo control". Los y las que no tenemos nada que perder porque desde que decidimos no aceptar vuestras reglas del juego estamos en vuestro punto de mira. Ese mismo que todo lo aplasta y lo hace suyo con ese sentimiento de propiedad e imperio. Babilonia Yonquis, politoxicómanos ocasionales, insumisos, jóvenes aunque sobradamente asqueados, gente de pasada, obreros, estudiantes pirones, algún pensionista. Espectadores que acaban siendo atacados por mostrar su rechazo a la actuación policial. Todos a una....En Naval Gijón. Y yo entre todos ellos con un poco de su todo y unos cuantos cuartos de solidaridad pesada. Ahora los pisos nos hacen sombra,y las clases medias-altas con sus lujosos coches que todo lo invaden. A los que les molesta el ruido de la calderería pesada y sobre todo temen que su maldita paz social se vea atacada de nuevo. Prefiero a los yonquis que te piden una libra con todo el monazo. O con los que de vez en cuando compartías un porro y alguna que otra risotada a la salud de "el estado del bienestar". Prefiero el humo de la barricada y el olor a neumático y pólvora. Prefiero seguir luchando en las nubes de una tormenta que nunca pasó a mayores... Salú y utopía.
Eterno
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felicitaciones - que hermoso trabajo,...
Bela Poesia - Poesia caudalosa, densa...
Varas de medir - Veo que te subleva l...
ay! - que experimento raro que es el ...
gracies - muchas gracias Diego, eso i...