Poemas de Oscar Hahn
Fragmentos de Heráclito al estrellarse contra el cielo
Heráclito vivía en un río de Éfeso encerrado en la placenta del sueño lejos de los dormidos de la ribera Heráclito tenía la barba luenga y la lengua larga para lamerte mejor No nos bañamos dos veces en el mismo río No entramos dos veces en el mismo cuerpo No nos mojamos dos veces en la misma muerte A bordo de un tonel sube el Oscuro en dirección a los rápidos rápidos a contracorriente de Parménides y desemboca en la Biblioteca de Londres con la barba más negra y ancestros de aire
Heráclito vivía en un río de Éfeso pero no se bañaba dos veces en el mismo río Se bañaba en la catarata de un ojo Se bañaba en su acuoso cuerpo y rielaba fluía y ondulaba Parménides vivía en un bloque de hielo y se bañaba siempre en el mismo bloque El que se purifica manchándose con sangre el que se limpia el barro con barro en este punto trata de retornar contradiciéndose y reingresa en las llamas acuáticas en las aguas flamígeras que flamean A grupas de la luz monta el Oscuro en dirección al gran Fuego celeste a la velocidad del sentimiento de los que se aman a primera vista y se destroza en astillas de hielo contra los muros del espacio finito embarrado de estiércol y fango estelar
Si Heráclito no tuviera hidropesía las clínicas se llenarían de agua las camas blancas de arroyos enfermos si Heráclito no tuviera hidropesía Y en el Corral de las Constelaciones los animales luminosos disputan los desperdicios de su cuerpo encallado
La Osa chupa la miel de sus vértebras el Pez desgarra sus carnes con algas y el Can entierra en el cielo sus huesos Heráclito vivía en el éter del cosmos y era una tempestad de aerolitos en dirección a los Mares terrestres Heráclito tenía el alma seca y el vino triste y un aire soñoliento
Ningún lugar está aquí o está ahí
Ningún lugar está aquí o está ahí Todo lugar es proyectado desde adentro Todo lugar es superpuesto en el espacio
Ahora estoy echando un lugar para afuera estoy tratando de ponerlo encima de ahí encima del espacio donde no estás a ver si de tanto hacer fuerza si de tanto hacer fuerza te apareces ahí sonriente otra vez
Aparécete ahí aparécete sin miedo y desde afuera avanza hacia aquí y haz harta fuerza harta fuerza a ver si yo me aparezco otra vez si aparezco otra vez si reaparecemos los dos tomados de la mano en el espacio donde coinciden todos nuestros lugares
Soy una piedra lanzada de canto
Muerte escondida en los arrabales del silencio en los sutiles pliegues de las sombras ¿soy el lanzado como una piedra por la mano de Dios en el agua de la existencia? ¿soy el que en ondas circulares irá creciendo hasta desbordarse en el vacío sin fin? Porque ahora como una tangente en agonía toqué el acuoso círculo de las ondas despeñables y lleno de pavor como quien ve resucitar a sus muertos olvidados sentí hambre de espacio y sed de cielo Se romperá el espejo de mi vigilia y no reflejará mis carnes en la florida tierra Pero hay que morirse con las uñas largas para poder cogerse del recuerdo
Con pasión sin compasión
La destrucción del ser amado por el ser amado es una práctica común desde la antigüedad
Nos embestimos con pasión sin compasión y dormimos aferrados a esos cuerpos exánimes
Al amanecer nuestras cenizas aún lloraban abrazadas
Ahora busco tu amor en todo resto que pasa por mi puerta
Sociedad de consumo
Caminamos de la mano por el supermercado entre las filas de cereales y detergentes
Avanzamos de estante en estante hasta llegar a los tarros de conservas
Examinamos el nuevo producto anunciado por la televisión
Y de pronto nos miramos a los ojos y nos sumimos el uno en el otro
y nos consumimos.
¿Por qué escribe usted?
Porque el fantasma porque ayer porque hoy: porque mañana porque sí porque no Porque el principio porque la bestia porque el fin: porque la bomba porque el medio porque el jardín Porque góngora porque la tierra porque el sol: porque san juan porque la luna porque rimbaud Porque el claro porque la sangre porque el papel: porque la carne porque la tinta porque la piel Porque la noche porque me odio porque la luz: porque el infierno porque el cielo porque tú Porque casi porque nada porque la sed porque el amor porque el grito porque no sé Porque la muerte porque apenas porque más porque algún día porque todos porque quizás
Escrito con tiza
Uno le dice a Cero que la nada existe Cero replica que Uno tampoco existe porque el amor nos da la misma naturaleza Cero más Uno somos Dos le dice y se van por el pizarrón tomados de la mano Dos se besan debajo de los pupitres Dos son Uno cerca del borrador agazapado y Uno es Cero mi vida.
Detrás de todo gran amor la nada acecha
Sábana de Arriba
Me instalé cuidadosamente doblado entre la ropa blanca del closet
Sacaste las sábanas de tu cama y me pusiste de sábana de arriba
Te deslizaste debajo de las tapas y te cubrí centímetro a centímetro
Entonces fuimos barridos por el huracán y caímos jadeando en el ojo de la tormenta
Ahora yaces bañada en transpiración con la vista perdida en el cielo raso
y la sábana de arriba aún enredada entre las piernas
¿ Y ahora qué ?
Y ahora qué haremos tú y yo tomados de esa mano que termina en un cuerpo que no es el nuestro
Televidente
Aquí estoy otra vez de vuelta en mi cuarto de Iowa City
Tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell frente al televisor apagado
La pantalla refleja la imagen de la cuchara entrando en mi boca
Y soy el aviso comercial de mi mismo que anuncia nada a nadie
El viviente
Allí estaba el Viviente, dando vueltas la rueda del molino. Sangre, sudor y lágrimas brotaban de los sacos de harina. Y negros sacerdotes con canastos llenos de pan salieron, y volvieron con monedas de plata, y entonaron los cánticos gloriosos. Y el Hombre tristemente los miraba desde lo Alto de las aspas en cruz, mientras el sol, violentamente rojo, quemaba los trigales.
Fuego fatuo
Es el instante de morir. Ahora, cuando la noche desmadeja constelado rocío de silencio; cuando se me acurruca el esqueleto al fondo de la médula, hecho un feto fosforecente y asustado, es el instante de morir; de morirse tan profundamente, como si caravana de cirios agonizantes pudieran aparecer en los ojos y cantar : "Es la luz, es la luz, es la única luz".
Oscar Hahn nació en Iquique (Chile) en 1938Estudió Pedagogía en Castellano en la Universidad de Chile. Fue profesor de Literatura en la sede universitaria de Arica, en la Universidad de Maryland y actualmente en la la Universidad de Iowa, Estados Unidos.
LIBROS PUBLICADOS
Esta rosa negra.1961 Agua final.1967 Arte de morir.1977 Mal de amor.1981 Imágenes nucleares.1983 Flor de enamorados.1987 Poemas selectos.1989 Estrellas fijas en un cielo blanco.1989 Tratado de Sortilegios 1992 Versos robados.1996 Antología Virtual 1996 .
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