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Quien te debe es tu verdugo |
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de Chino
Quien te debe es tu verdugo mendiga tu ausencia y los remordimientos nadie te busca retraídos pasan por las aceras y cruzan los puentes peatonales sus sórdidos insultos desbaratan muros de viento
Quien te conoce llegara mas allá Y desbordara su fortaleza entonces ahí crece la agónica melancolía pero los segundos del día siguiente se convierten en abono De libertad
Agrupados en el paraíso superfluo de su compasión lasciva dinamitaron las antiguas deidades y proclamaron desterrada la complacencia, las sumisiones, persecuciones e injurias, el veneno de sus palabras y las viejas heridas ahondadas por frases dulces y etéreas calificadas como parias, comprendieron ahora que morirían ahogados por sus pensamientos y se retiraron atierras lejanas dispusieron luego un banquete, una asquerosa combinación de almizcle, arena y alcohol desistieron de su cobardía y añadieron un poco de litio y cianuro sacaron las moscas muertas sobre la sopa y se felicitaron por el festín Atrás en otro lugar.. purgaban sus almas consumiendo raíces y hojas conocidas por sus antepasados Placebos y delirantes reveladores de su sugestión de sus muertos y fantasmas Asi fascinados por las hadas y los duendes esperaron el fin y el principio relatados, relajados.. aletargados durmieron unas horas danzaron otras y desnudaron sus almas y sus cuerpos dispuestos al sacrificio y la lujuria.
Una nueva historia de ficción confundida en la tarde marchita y nubada olorosa atierra mojada e infertilidad mezclada con humo y ruido Ahí mismo otra vez inmóvil incoherente la estupidez los gatos y los pájaros nuevas caras viejos resplandores de soles y playas delirantes totalmente casi imperceptiblemente lo mismo que antes y siempre la esfera gira rebota revolotean los grillos y las polillas siempre así como el día que salga y derrote sus propias pesadillas a manera de practica y que siga pasando el viento trayendo algo mas que susurros tal vez arena tal vez solo sea viento sordo y desprevenido Cuando ya no sea tarde entonces vendrán quienes enciendan las lámparas deseando un chocolate caliente un cafecito o algo de hipocresía Ahora todavía es inexplicable la absurda condición humana la falta de concentración el hambre las ganas de morir o dejar de ver sobra también el universo el valor del fondo Y la perversa ingratitud con una cortina imaginaria y los colores nocturnos
Podremos abrazar los árboles y los postes de la luz y volveremos a festejar a Bacco en el fondo del saco esta el universo millones de estrellas y una botella de brandy En la suela de los zapatos desgastada y roída hay arena y nieve cuatro maratones y hasta restos de mierda de perro el mundo es una pelota de letras una rayuela y hasta un laberinto medieval pero igual.. lo puedes poner en el mismo saco que llevas al hombre te pondrás pronto unos zapatos nuevos e iras a gastar sus suelas bailando.
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