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08 Jan 2009
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Raúl Gómez Jattin, poeta colombiano
De lo que soy
En este cuerpo en el cual la vida ya anochece vivo yo Vientre blando y cabeza calva Pocos dientes y yo adentro como un condenado Estoy adentro y estoy enamorado y estoy viejo Descifro mi dolor con la poesía y el resultado es especialmente doloroso Voces que anuncian: ahí vienen tus angustias Voces quebradas: pasaron ya tus días La poesía es la única compañera acostúmbrate a tus cuchillos que es la única
Qué te vas a acordar Isabel
de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
de la baranda donde llegaban los barcos de La
Habana cargados de...
Cuando tenías los ojos dorados
como pluma de pavo real
y las faldas manchadas de mango
Qué va
tú no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
no te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga
el pie
Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la
tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores
del escenario
Isabel ojos de pavo real
ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
y te pasea por el pueblo un chofer endomingado
ahora que usas anteojos
cuando nos vemos me tiras un "qué hay de tu vida"
frío e impersonal
Como si yo tuviera de eso
Te quiero burrita
Te quiero burrita Porque no hablas ni te quejas ni pides plata ni lloras ni me quitas un lugar en la hamaca ni te enterneces ni suspiras cuando me vengo ni te frunces ni me agarrras Te quiero ahí sola como yo sin pretender estar conmigo compartiendo tu crica con mis amigos sin hacerme quedar mal con ellos y sin pedirme un beso".
Ellos y mi ser anónimo
Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa Cuando pasa todos son todos Nadie soy yo Nadie soy yo Por qué querrá esa gente mi persona Si Raúl no es nadie pienso yo Si es mi vida una reunión de ellos que pasan por su centro y se llevan mi dolor Será porque los amo Porque está repartido en ellos mi corazón Así vive en ellos Raúl Gómez Llorando riendo y en veces sonriendo Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas de espermas de fandangos cuando la Candelaria y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos que saben con una botella de ron blanco entre pecho y espalda prometer este cielo y el otro Los amo más en el exilio Los recuerdo con un sollozo a punto de estallar en mi loca garganta He aquí la prueba
El Dios que adora
Soy un Dios en mi pueblo y mi valle no porque me adoren sino porque yo lo hago porque me inclino ante quien me regala unas granadillas o una sonrisa de su heredad. O porque voy donde sus habitantes recios a mendigar una moneda o una camisa y me la dan. Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán y lo nombro en mis versos. Porque soy solo. Porque dormí siete meses en una mecedora y cinco en las aceras de una ciudad. Porque a la riqueza miro de perfil mas no con odio. Porque tengo un compadre A quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio. Porque nací en mayo. Porque mi madre me abandonó Cuando precisamente más la necesitaba. Porque cuando estoy enfermo Voy al hospital de caridad.
Desencuentros
Ah desdichados padres Cuánto desengaño trajo a su noble vejez el hijo menor el más inteligente En vez de abogado respetable marihuano conocido En vez del esposo amante un solterón precavido En vez de hijos unos menesterosos poemas ¿Qué pecado tremendo está purgando ese honrado par de viejos? ¿Innombrable? Lo cierto es que el padre le habló en su niñez de libertad De que Honoré de Balzac era un hombre notable De la Canción de la vida profunda Sin darse cuenta de lo que estaba cometiendo
Me defiendo Antes de devorarle su entraña pensativa Antes de ofenderlo de gesto y palabra Antes de derribarlo Valorad al loco Su indiscutible propensión a la poesía Su árbol que le crece por la boca con raíces enredadas en el cielo. El nos representa ante el mundo con su sensibilidad dolorosa como un parto.
Pájaro
En la clínica mental vivo un pedazo de mi vida. Allí me levanto con el sol y entre tanto escribo mi dolor y mi angustia. Sin angustias ni dolores ataraxia del espíritu en que mi corazón como una mariposa brilla con la luz y se opaca como un pájaro al darse cuenta de los barrotes que lo encierran.
Conjuro
Los habitantes de mi aldea dicen que soy un hombre despreciable y peligroso Y no andan muy equivocados Despreciable y Peligroso Eso ha hecho de mí la poesía y el amor Señores habitantes Tranquilos que sólo a mí suelo hacer daño
De lo que soy
En este cuerpo en el cual la vida ya anochece vivo yo Vientre blando y cabeza calva Pocos dientes Y yo adentro como un condenado Estoy adentro y estoy enamorado y estoy viejo Descifro mi dolor con la poesía y el resultado es especialmente doloroso voces que anuncian: ahí vienen tus angustias Voces quebrada: ya pasaron tus días La poesía es la única compañera acostúmbrate a sus cuchillos que es la única
Equilibrio
A vuestras espaldas Vino fuerte Amores desdichados de mi vida Los más Me construí poderoso y soñador y ustedes se quedaron con las hilachas inasibles de mi poesía Seres queridos De cuerpos intocados De pieles adoradas Seres que me preservaron del destierro de la carne al ejercitar en mí la sexualidad enamorada Seres inhospitalarios Así me gustaban Ellos me enseñaron que cuando se ama así se pierde y que cuanto se pierde en el amar se gana en el alma
La soledad de Gómez Jattin
No sé donde arderás ahora corazón mío Necesito entregarte siempre como esclavo Pobre de ti Es urgente que enfermes otra vez y otra vez Qué voy a hacer contigo ahí desocupado como estúpida biología Vamos deshazte de tu pesadumbre y emprende vuelo ¿Qué te sugiere el momento? ¿Te gusta esa mirada envejecida pero atenta de tu buena sobrina? Ve y háblale de cuando lloró sin motivo O cuando de la risa se orinó en los calzones O mejor recorre el campo y siembra un árbol suntuario O llévate cordel y navaja y construye un barrilete y eleva con él tu soledad hasta las nubes No No queremos los dos amigo mío hacer nada de eso Queremos acostarnos otra vez sobre tu vientre Pero esos tiempos han pasado Su cuerpo y su deseo deambulan entre cines y bares de la urbe enfebrecidos detrás de otros cuerpos y otros deseos Y eso está bien Es su vida sin nosotros Tiene derecho también a un placer libre Allí está sola la luna y no se muere Solo está el viento Tú me tienes a mí Y a Nuestra Señora La Soledad de Gómez Jattin
Lola Jattin
Más allá de la noche que titila en la infancia Más allá incluso de mi primer recuerdo Está Lola - mi madre - frente a un escaparate empolvándose el rostro y arreglándose el pelo Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte y está enamorada de Joaquín Pablo - mi viejo - No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite su fuerte vida la fuerza de la mía Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara de su dolor inmenso como una puñalada está Lola - la muerta - aún vibrante y viva sentada en un balcón mirando los luceros cuando la brisa de la ciénaga le desarregla y el pelo y ella se lo vuelve a peinar con algo de pereza y placer concertados Más allá de este instante que pasó y que no vuelve estoy oculto yo en el fluir de un tiempo que me lleva muy lejos y que ahora presiento Más allá de este verso que me mata en secreto está la vejez - la muerte - el tiempo incansable cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío sean sólo un recuerdo solo: este verso
Memoria
Más allá de la muerte y sus desolaciones que perviven intactas como la vida misma hay un sol habitado de palomas y árboles que guarda tu futuro en mitad de mi infancia Joaquín Pablo mi viejo niño y amable la edad nos confundió y nos separó dolidos en mañanas de Mayo esperando la lluvia y en las horas del brillo y las escaramuzas de los gallos de riña entre los matorrales Hay un silencio grave parecido al olvido que me nubla mis ojos y quiebra mi garganta en tus voces que guardo como una tibio sábana para el frío de los años y la soledad cansada Eras el último hombre honrado que sobrevivía alegre Eras aquel sentido sembrador de amorosas pasiones En mitad de la vida se me escapó tu cuerpo Como un frutal cargado soleado y cuidadoso que me heredó sus mangos en lo más débil del alma
Abuela Oriental
A esa abuela ensoñada venida de Constantinopla A esa mujer malvada que me esquilmaba el pan A ese monstruo mitológico con un vientre crecido como una calabaza gigante Yo la odié en niñez Y sin embargo vuelve en esta noche aciaga con algo de hermosura Por algo se dice que con el tiempo uno perdona casi todo Vuelve con sus cicatrices en el alma de fugada de un harén con sus "mierda" en árabe y en español Con su soledad en esos dos idiomas Y ese vago destello en su espalda de alta espiga de Siria
Elogio de los alucinógenos
Del hongo stropharia y su herida mortal derivó mi alma una locura alucinada de entregarle a mis palabras de siempre todo el sentido decisivo de la plena vida Decir mi soledad y sus motivos sin amargura Acercarme a esa mula vieja de mi angustia y sacarle de la boca todo el fervor posible toda su babaza y estrangularla lenta con poemas anudados por la desolación De la interminable edad adolescente otorgada por la cannabis sativa diré un elogio diferente Su mal es menos bello Pero hay imágenes en mi escritura que volvieron gracias a su embrujo enfermizo Ciertos amores regresaron investidos de fulgor eterno Algunos pasajes de mi niñez volcaron su intacta lumbre en el papel Desengaños de siempre me mostraron sus ví:sceras Hay quien confía para la vida en el arte en la frialdad inteligente de sus razonamientos Yo voy de lágrima en lágrima prosternado Acumulando sílabas dolorosas que no nieguen la risa Que la reafirmen en su cierta posibilidad de descanso del alma No de su letargo Voy de hospital en cárcel en conocidos inhóspitos como ellos Almas con cara de hipodérmica y lecho de caridad Entregándole mi compañía a cambio de un hueso infame de alimento Toda esa gran vida a los alucinógenos debo La delicadeza de un alma no está casi en los que se apropia Sino en el desprecio de ese estorbo sangriento cual banquete de Tiestes que la opulencia inconsciente ofrece vana y fútil
Príncipe del valle del Sinú
Sus sentimientos más leves que las alas de las garzas pero fuertes como su vuelo Su virilidad la propia de un príncipe masculino soñador y altivo Su talante el del que no quería amar pero ama Su heredad la tierra Los míticos cebúes blancos y rojizos Un carruaje de madera y metal violeta oscuro Como sus ojos Tiene la noche de Damasco en ellos Su voz la del trueno diluida en el susurro de la brisa Su elegancia la del caballero del desierto Sus maneras la presencia de los antepasados orientales fumando el hachís Batiendo el aire con las pestañas negrísimas con un fondo morado de ojeras de adicto ancestral Tendido sobre un cojín de seda verde pistacho Sus alimentos las almendras Las aceitunas El arroz La carne cruda con cebolla y trigo El pan ácimo Las uvas pasas El ajonjolí El coco El yogur ácido Sus colores el negro El azul y el magenta Sus elementos el aire y la tierra Su presencia la de un joven dios agrario alejando el mal invierno Regalando su fuerza al débil del campo Su esencia íntima la del adolescente eterno que habita la ilusión del poeta y su locura de alcanzarlo en su pleno tránsito fugaz hacia la madurez familiar a los hábitos poco felices Su sentido unánime el de la saeta y el corazón palpitante de la agonía del éxtasis erótico Su placer el desbordamiento íntegro del ser sobre mis sueños abandonados entre sus manos Su eternidad en mí la del amor largamente deseado en lo esencial de cada instante De cada poema
Veneno de serpiente de cascabel
Gallo de ónix y oros y marfiles rutilantes quédate en tu ramaje con tus putas mujeres Hazte el perdido El Robado Hazte el loco Anoche le oí a mi padre llegó tu hora Mañana afílame la tijera para motilar al talisayo Me ofrecieron una pelea para él en Valledupar Levántate temprano y atrápalo a la hora del alimento Dijo mi padre Talisayo campeón en tres encuentros difíciles He rogado y llorado que te dejen para siempre como padre gallo Pero a mi viejo ya le dieron el dinero y me compró un juego de dominó para engañarme Pero ya estás cantándole a la oscuridad para que se vaya Te contestaron tus vecinos Y mi padre está sonando sus chancletas en el baño Es imposible evitar que te manden otra vez a la guerra Porque si mañana te espanto padre de todas maneras hará prenderte por José Manuel el indio Así que prepárate a jugarle sucio a tu contendor Pues le robé al indio un veneno de serpiente cascabel para untarlo en las espuelas de carey En medio del tumulto y la música de acordeones me haré el pendejo ante los jueces que siempre me han creído niño inocente y te untaré el maranguango letal Es infalible como el mismo diablo Voy a apostar toda mi alcancía a nuestra victoria Con lo ganado construiré un disfraz de carnaval Y lo adornaré con tus mejores plumas
Ella se lamenta
Me hubiera gustado ser varón para poseerte Para darnos trompadas en señal de ternura y de fidelidad Para ponerme las botas de capataz y cabalgarte desnudo Para amenazarle con un revólver Pero yo Una mujer Una simple mujer ¿Qué puede hacer de memorable en la prosecución de un amor?
Casi obsceno
Si quisieras oír lo que me digo en la almohada el rubor de tu rostro sería la recompensa Son palabras tan íntimas como mi propia carne que padece el dolor de tu implacable recuerdo Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo: Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja Y en tu sexo el milagro de una mano que baja en el momento más inesperado y como por azar lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado No soy malvado trato de enamorarte intento ser sincero con lo enfermo que estoy y entrar en el maleficio de tu cuerpo como un río que teme al mar, pero siempre muere en él.
Canción del Amor Sincero
Prometo no amarte eternamente, ni serte fiel hasta la muerte, ni caminar tomados de la mano, ni colmarte de rosas, ni besarte apasionadamente siempre. Juro que habrá tristezas, habrá problemas y discusiones y miraré a otras mujeres vos mirarás a otros hombres juro que no eres mi todo ni mi cielo, ni mi única razón de vivir, aunque te extraño a veces. Prometo no desearte siempre a veces me cansaré de tu sexo vos te cansarás del mío y tu cabello en algunas ocasiones se hará fastidioso en mi cara Juro que habrá momentos en que sentiremos un odio mutuo, desearemos terminar todo y quizás lo terminaremos, mas te digo que nos amaremos construiremos, compartiremos. ¿Ahora si podrás creerme que te amo?
El amor brujo
He robado parte de tu cuerpo y de tu alma Le he tendido una celada a los recuerdos que aquí te recuerdo ¿Recuerdas amor? El cielo de la noche casi azul se asoma entre tus pestañas Noche vibrátil Una vez me fui hasta tu regió de monte enfermo de hongos y tristezas muy tristes Y aluciné con tu imagen alta y flexible galopando un caballo de nube Luego Venías por la tarde desde el Retiro de los Indios en tu carruaje blanco y yo iba a pie por la carretera Como un sonámbulo Sonríes desde lejos como si masticaras mi corazón entre tus colmillos Mis palabras le quitan a tu vida muerte Vives en este libro aunque te tengo miedo Aunque apenas si hemos hablado Pero te amo tanto como siempre Tanto como puedas imaginar Y estamos lejos Como el sol del mar
Serenata
Asómate amor mío que el cielo ha encendido un fandango en su comba lejana Y no hace frío El viento música entre árboles un gemido que parece tú sintiéndome el placer que parece tú inclinado en mi rostro secreteándome señales en el camino "Todavía no" o "Aprisa que me muero" Asómate y no temas a tu padre con su Colt 45 que yo traje el mío ¿Me oyes? ¿No deseas que nuestro amor realice bajo los astros otra jornada? Como dioses ¿No le echaste al viejo en el cafe la valeriana para que duerma y nos deje hacer lo nuestro? Así te supliqué y no respondiste Después supe que días antes te habían mandado de vacaciones a París Para que te olvidaras de mí El poeta del pueblo Ese que se ha ganado una triste fama de marica por tu cuerpo adorado No olvides que a mi ese asunto me tiene sin cuidado Que es pura envidia Puta tontería de tu viejo y sus aburridos compadres verdugos de la vagina y de tus amigos falsos que les gusta mi falo No olvides que el amor es más valioso que todos esos juntos Que hemos luchado aún contra nosotros mismos Que nuestro placer tiene toda la belleza viril que ellos nunca han tenido
Ni siquiera una dulce noche
Aquel amor de fiebre y de tormento Aquel estar pendiente de la luna entre los cocoteros Por si ella me traía presagios de tu cuerpo Pero en vano Pero estaba demasiado enfermo para soportar la intimidad de tus caricias No hubieras conocido en mí sino el temblor de un poeta y de su muerte Aquel temor de mirarnos a los ojos no era vano Estabas revestido de otro mundo Estabas lejos Sobre todo cuando yo te amaba Cuando era de ti como la nube en el reflejo del agua Dentro pero lejos Dentro en el vientre de una realidad inventada y fugaz Era íntegramente bello porque no toqu6eacute; tu cuerpo aunque tú lo querías y yo también Pero antes de mi deseo estaba mi futuro Estabas tú antes de mi deseo de ti antes que el deseo estaba el amor Antes que el amor estaba la vida y la maldad Aquel amor que no tuvo una noche Ni siquiera una dulce noche amor mío
UN PROBABLE CONSTANTINOI CAVAFIS A LOS 19
Ésta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas El amor entre hombres Fumar marihuana y escribir poemas
Mañana se levantará pasado el medio día Tendrá rojos los labios Tendrá rojos los ojos Y otro papel enemigo.
Le dolerán los labios de haber besado tanto Y le arderán los ojos como colillas encendidas Y ese poema tampoco expresará su llanto.
YO TENGO PARA MI BUEN AMIGO…
Yo tengo para ti mi buen amigo Un corazón de mango del Sinú Oloroso Genuino Amable y tierno (Mi resto es una llaga Una tierra de nadie Una pedrada Un abril y cerrar de ojos En noche ajena Unas manos que asesinan fantasmas) Y un consejo Note encuentres conmigo.
SIENTO ESCALOFIOS DE TI
Siento escalofríos de ti hermana muerte de verme en esta sala mirando un cuadro de David y súbitamente entrar en la vejez sin ningún diente y todas las arrugas y los vientos negros esparciendo mis cabellos Yo te conozco hermana se que eres una nube de ojos yertos que busca otra de luz hasta convertirse en una Te conozco y sin embargo encontrarte en la sala del David frente a frente fue un gran susto hermana mía.
CONSOLACIÓN.
Cuanta congoja agazapada llevas Eusebio El paisaje moral de tus contemporáneos te afectó como una lepra blanca
Eres demasiado sensible muchacho Recógete en los libros en tu alquimia en el calor de tu madre
El resto no vale la pena Eusebio Son fantasmas Muchedumbres de fantasmas ebrios.
Raúl Gómez Jattin
Raúl del Cristo Gómez Jattin nació en Cartagena el 31 de mayo de 1945, pero vivió su infancia en Cereté, en el valle del río Sinú. En sus años de juventud decide trasladarse a la ciudad de Bogotá para estudiar Derecho en la Universidad Externado de Colombia. En 1970 terminó la carrera pero nunca ejerció, la apasionaba el teatro, y al arte se dedico mientras realizaba sus estudiosDe regreso A Cereté s encierra en una finca de su padre, donde se dedica a escribir poesía y empieza a observar la vida desde los lazos irracionales cortando con la coherencia que había tenido ante el arte y la vida, pasaría dos años encerrado cultivando calabazas y berenjenas y entra en estados de locura, además empieza aconsumir bastantes sustancias sicoactivas, ahí comienza su paso por hospitales psiquiátricos en los que pasaría encerrado gran parte de su vida, .Su primer libro llamado Poemas, fue publicado en 1980, pasó casi desapercibido en Colombia y las antologías de la poesía colombiana de la época no lo registran. Su segundo libro de poesía fue el Tríptico Cereteano, compuesto por los libros Retratos (1980-1986), Amanecer en el Valle del Sinú (1983-1986) y Del Amor (1982-1987), libro publicado por la Fundación Simón y Lola Guberek en Bogotá en 1988.
Los últimos diez años de su vida los vivió en Cartagena, allí ejerció su vocación de maestro no sólo en el teatro, sino en los talleres de poesía en el Museo de Arte Moderno y en la Universidad de Cartagena. Enseñaba la hermenéutica de la palabra, la poesia en toda su extensión.
El creía que la marihuana y otros alucinógenos eran lo que inspiraban su poesía,. Se dice que desde hace años, inclusive en Bogotá, vivia en las calles, fue atropellado por un automóvil en Cartagena el 22 de mayo de 1997, nueve días antes de cumplir 52 años.
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