Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocio Chirikeyeetakuu, que significa Saliva de las Estrellas; a ls lagrimas Enu-parupue, que quiere decir Guarapo de los Ojos, y al corazon Yewan-enapue: Semilla del Vientre. Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejokoji (el sol del pecho) para nombrar al alma. Para decir amigo dicen Majokoraisa: Mi Otro Corazon. Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir perdonar. (1 de enero de 2007).
Los muy tontos no saben lo que dicen para decir tierra dicen madre para decir madre dicen ternura para decir ternura dicen entrega Tienen tal confusion de sentimientos que con toda razon las buenas gentes que somos les llamamos salvajes. Gustavo Pereira.
“Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tiene cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.”
El fuego: De la primera civilización, se salvaron las palabras. Las palabras parecen huellas de pájaros. Manos maestras las dibujaron en la arcilla, con cañitas afiladas que hacían las veces de lapiceras. Miles de libros de barro nos cuentan, ahora, lo que los sumerios contaron hace más de cuatro mil años."Todo cuanto hacemos no es más que viento", dice uno de esos libros: "Somos polvo y nada". Y polvo son, ahora, los templos y los palacios de aquellos antiguos reinos de Sumer. Pero las palabras quedaron. No fueron devoradas por la lepra del tiempo. Las antiguas voces sobrevivieron gracias al fuego, que coció la arcilla. El fuego las guardó. El fuego, que aniquila y salva, mata y da vida: como los dioses, como nosotros La Luz: En Ifé, la ciudad sagrada del reino de los yorubas, estaba agonizando un viejo. El moribundo entregó una moneda a cada uno de sus tres hijos, y anunció: -Todo lo que tengo será de quien pueda llenar mi dormitorio. Y bajo el portal esperó, en la estera donde yacía. Con su moneda, el hijo mayor compró paja, y la paja llenó el dormitorio hasta la mitad. Con su moneda, el hijo segundo compró arena, pero la arena no llegó hasta el techo. Con su moneda, el tercer hijo compró una vela, y la encendió. Galeano
Sobre la arena trazo con mis dedos / una doble línea interminable / como señal de la infinita duración de este sueño Valente
Gratitud a los Seres Salvajes, nuestros hermanos, que enseñan secretos / libertades y caminos; que comparten con nosotros su leche; / autosuficientes, bravos y sensibles / en nuestras mentes así sea Snyder
La Tormenta: La que está. Nacerá del choque de estos dos vientos, llega ya su tiempo, se atiza ya el horno de la historia. Reina ahora el viento de arriba, ya viene el viento de abajo, ya la tormenta viene. Así será. La Profecía: la que está. Cuando amaine la tormenta, cuando lluvia y fuego dejen en paz otra vez la tierra, el mundo ya no será el mundo, sino algo mejor El sub marcos
Quieren Sitiarnos Volvernos Temerosos Que Silenciosamente Votemos Tiranos Quieren Saciar Voracidades Tremendas Que Siniestramente Vendamos Todo Quieren Sátrapas Vomitivos, Tramoyas Quemar Sonrisas, Voluntades, Talentos
Quienes Sufrimos Varias Tristezas Queremos Sonreir, Verdaderamente, Todos Quienes Salimos, Valientes, Tenaces Queremos Sacarlos, Vapulearlos, Trompearlos Quienes Siempre Vivimos Trinando Queremos Silbar, Vibrar, Tararear: QUE SE VAYAN TODOS QUE SE VAYAN TODOS 09.06.04 @ 18:45:23
Somos la crisis
Nosotros-los-que-gritamos en las calles, en el campo, en las fábricas, en las oficinas, en nuestros hogares;
nosotros los insubordinados que decimos
"¡No! ¡Ya basta!
Es suficiente de sus estúpidos juegos de poder, suficiente de su estúpida explotación, suficiente de su juego estúpido de soldados y jefes".
Nosotros, que no explotamos y no queremos explotar, nosotros que no tenemos poder y no queremos tenerlo, nosotros que todavía queremos vivir una vida humana, nosotros que somos los sin rostro y sin voz:
nosotros somos la crisis del capitalismo.
Extraido del libro "Cambiar el mundo sin tomar el poder" deJohn Holloway
Mari chi weu! : Diez veces venceremos!
¡Mari chi weu! ¡Diez veces venceremos! ¡Mari chi weu! ¡Deja el mundo en paz! Continúa