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Versos cortos que describen el mundo, Yury Weky |
A medianoche cuando el tren
se detiene
un paraguas de estrellas
se abre
Versos cortos que describen el mundo
A medianoche cuando el tren
se detiene
un paraguas de estrellas
se abre
sobre los peces y los barcos
cruces blancas y relojes
giran
entre las aletas de los peces
fantasmas de mesas
ventiladores
hablan entre las cruces
de los cementerios
los cardones están
inyectados de sonidos musicales
en un punto
de su corazón
el amanecer devora
la tristeza
y una cara feliz
aparece en cada flor
anclan puñados de soles
en cada pájaro
las anclas encierran
en sus puños
soles y pájaros marinos
cuervos picotean las ventanas
del corazón
y lo tiñen de llanto
arañas tejen flores
en los sombreros
que flotan entre las olas
trenes como serpientes
inyectan el veneno
de la distancia
en los caminos del amor
se rompen
con el fluctuar de las aguas
los barcos cargados
de las arañas de ayer
en el círculo del hundimiento
justo en el centro
las arañas buscan
como extender su tela
tres ventanas se afachan
a una luna menguante
cuando parte el carro negro
en una ventana
hay una araña negra
contemplada por dos ojos
que quieren cerrarse
la luna llena su copa
de peces
plateados de sol
en el poniente
un portón gigante
sin rejas
devora las casas
cuervos hambrientos de sangre
caminan
salen de su ojos
sed de muertos
hay hombres
sentados en mesa redonda
intentan pescar
hombres
que se transformen
en flores
muy humano
un tiburón huele una flor
un reno o caribú huele un plato de sopa
caliente
el sol los mira
sonriente
toma su paraguas y sale volando
el reloj con sus agujas
teje diamantes
en los ojos de quien
lleva el sombrero
buques disparan sus cañones
a la guitarra
del guerrero
su corazón
se desparrama en miles
notas
que recoge la gente
de su ejército
las pirañas salen del norte
para comerse
los soles que alumbran
el trópico
y el sur del ecuador
las pirámides ven
los sombreros oyen
el masticar de las pirañas
los dragones nadan
sin asombrarse por los cadáveres
que flotan en el mar mediterráneo
o se deshacen en las playas
del mar negro
el carro negro
se dirige a un punto
no importa si acelera
o retrasa su marcha
el pasajero no tiene prisa
es su último paseo.
los fantasmas vagan
todo el invierno
en el jardín
el sol los exorciza
en el verano
y renacen hechos pétalos
y olor
gritos voces
llamadas susurros
llantos
ojos
manos
pájaros cayendo
principio y fin
es la guerra
en un barco
bajo llave
hay calaveras
esperando una cruz
las ventanas guiñan
sus ojos al sol
tras ellas
alguien riega semillas
entre las sabanas
con la aurora
despiertan en el barco las sirenas
que subieron
la noche anterior
en los corazones blancos
de los marinos
aparecen espigas
de trigo tierno
entre las tumbas
pájaros negros
y espigas
así es el cementerio
un pájaro canta en la ventana
no quieren escucharlo
tampoco que se vaya
halaga su pretensión
de tenor
no hay ventana
ni cantos de pájaros
hay soledad
y temores.
Yury Weky
Caracas, junio, julio 2002-07-26
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Autora de La revolución es un camino sin tregua (2003)
Por los caminos (2005)
Caminos de Revolución (2007)
coautora : El socialismo en el siglo XXI (2006)
Pedro, el insustituible (2008)
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