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21 Nov 2008
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de Danibor Beovic Valdebenito
vertical
A orillas de un estanque cenagoso Mi pesquisa había terminado Obligándome a mirar hacia delante Ríos de lágrimas atravesando las ciudades
Tres ojos estaban mirándome Oscureció y los ojos se taparon los oídos, Redondo y sin gestos apareció mi rostro, Mirándolo estaba yo casi atento Escuchando una historia casi única.
Nunca nos entenderemos, parece, Tanto tiempo que ha pasado ya Oyéndome escribir lo mismo. Sé que mi pesquisa había terminado, Oscuros vienen los señores de siempre.
rutina
La psicoanalítica inseguridad de la frágil seguridad, la abrupta seguridad de la dudosa incertidumbre me traen una desazón oblicua y amarilla, o más bien color crema.
Aplicando una mirada convexa, te veo de oído con un irritante efecto lacrimógeno quedo patidifuso ante una avalancha de órganos vitales y tan rápido como una equivocación se me clava la espina de la interpretación señalética.
Me siento caótico y por lo mismo fecundo pero el peso de trayectos reiterativos inclina la balanza hacia el rojo de la carne y cada paso que recito se lo comen unas mutadas palomas, como roedores con hambre, mucha, mucha hambre.
Unas nubes celestiales me invitan mas allá de la visión del Hubble pero el peso de una iglesia centenaria inclina la balanza hacia el gris de la calle y cada sueño que palpito se queda en shock meándose y vomitándose a sí mismo.
Al final de cada jornada tengo la impresión de recordar que había olvidado algo planeado o derechamente recuerdo algo no hecho que debió hacerse y antes de lanzarme a pensar en mujeres lo planeo tal cual para olvidarlo mañana y así, el peso de planes olvidados inclinan la balanza a favor de las sábanas.
Ecología y ciclo espiritual
Una flecha atravesando el corazón de la puta madre, la hace chillar desangrándose elípticamente. Cada vez que llega enero en el cerebro o julio en la vagina y los pies supermicóticos se siente morir, se deja morir pero no puede, solo le alcanza para llorar a mares, a ríos y sacudirse tectónicamente. No puede abandonar a su propia suerte a los putos esclavos de la muerte son vida nacida de ¡su! puta vida formada por ¡sus! partículas elementales. No puede morir tranquila para volver a nacer porque sabe con su sabiduría ancestral que aún sin fuerzas y contra toda esperanza debe negociar una prórroga para una deuda que vence en diciembre del dos- mil-doce.
Memoria
El frecuente uso de la memoria me mantiene a intervalos cataléptico crucificado por punzantes pensamientos, por recuerdos mutilados, maquillados y puestos en escena que no pasan mas allá de segundos y que pasan mas allá de décadas.
La tristeza y los dolores físicos y metafísicos me pasan la cuenta un día a la semana yo las miro regurgitadas sobre un mesón de oficina (ambos, mesón y oficina, herederos de un ciclo en agonía, objetivamente listos para el gran salto pero subjetivamente lejos de estarlo), las miro y las veo caleidoscópicamente nombrándome por mi nombre de niño goteándo sudorosamente a través de la carne, por el interior de la carne de la carne donde todas las líneas de universo convergen en un oscuro punto de densidad total, mas allá de toda relatividad y luego se filtran sobrepasando la velocidad del absurdo por poros contaminados hacia lo que, a falta de una expresión mas adecuada llamaré el infinito, y explotan multicolores para caer grises sobre una ciudad sobrepoblada de patologías de toda índole, neurosicofisicoespirituales.
Yo, en un arrebato medido y ponderado cuantitativa y cualitativamente por indicadores previamente desarrollados, economizo humanidad y salto fuera de todo contexto, pedaleo en bicicleta haciéndome cagar las piernas en un esfuerzo ineficiente por superar los barrotes del tiempo, chuteo una pelota apuntando directo al vidrio de tu recuerdo pero solo logro achuntarle justo al patio del vecino, me vuelvo color carbón encendido disparando fuego contra máquinas y lápidas llenas de memoria, me vuelvo árbol lleno de memoria, se me caen los frutos del recuerdo y me devuelvo envidiosamente humano revolcándome en la desmemoria de nuestro tiempo.
Espacios
El espacio recorrido por mi voz Trastorna el sentido de mi sentir Amor.
El espacio recorrido por mi letra Trastorna el sentido de mi sentir Amor
¡El maldito espacio existente entre dos! ¡y Dios! me trastornan y me transforman ante los ojos amor.
Niño pobre, tercermundista, patiperro...
Ese niño que escapó lejos, rompiendo quijotescamente con todo puerilmente con todo, con todo, con todo, sembró en su frente la tragedia. aquel monstruo superestructural lo desnudó, lo levantó en lo mas alto de la mas alta cresta de la mas alta ola de esta infernal tormenta moderna, ¡el muy pederasta!, lo perdió en la laberíntica búsqueda de Delfos y lo arrojó huérfano a las barbas blancas de la más escalofriante y bella geografía.
Ese niño se levantó con un grito de sangre ahogado en su garganta libertaria, bajo el peso de una noche espesa y larga tan larga como la era que transgénicamente lo alimentaba, esa que vio su nacimiento cuando los originarios ciertos de su condición y destino, apagaron las luces y los civilizadores encendieron sus débiles y tontos chonchos contaminantes.
Ese niño volvió viejo, volvió sabio, a apretar la anciana mano de su madre, cuando esta disponíase al último rito, volvió a verse reflejado en charcos dejados por aguas Humboldtianas, dispuesto a hacer de sí una gran luz, una luz inmensa alimentada por las mismas miradas, por las mismas fuerzas, por las mismas luces que en ningún momento dejaron de iluminarlo a él, que siempre llevaron a su alma y a su mente un dejo de claridad en medio de la mas pavorosa lobreguez.
La noche desestrellada
La noche desestrellada pasó inadvertida, es que había tanta nube que ya nada se veía
Cuando la luna se percate sancionará a los culpables aunque las nubes allá arriba no dejen ver la vida
y mira que me estoy yendo no me trates de parar, quizás cuando vuelva te diga la verdad
y mira como se ríen de nuestra sinceridad pero cuando les ganemos verás que llorarán pero cuando les ganemos verás que van a suplicar
la noche desestrellada pasó inadvertida, es que había tanto ruido, que ya nada se sentía
cuando la luna se percate sancionará a los culpables, aunque ese ruido de tragedia no deje sentir la vida
y la ciudad es tan demencial si solo la ves pasar, por eso si me preguntan, yo prefiero el mar
y no te creo nada, nada, quizás te crea la mitad, quizás te crea otro poco si me miras más quizás te lo crea todo si me das un beso más
el autor no se responsabiliza por nada
mi mano saludó a la tuya como quien dice con amor, mi puño golpeó tu rostro como quien dice con dolor, pero las expresiones vertidas por mi mano son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el sentir de mi otra mano
¡!
de pie señores!! la orden del día es... ...ser ¡felices! el que desobedezca ¡al paredón!
Vivos con dolor muertos felices, vivos con pavor a los muertos, vivos con cicatrices. Muertos felices. Vivos creyendo y descreyendo de su vida propia, muertos riendo. Vivos a pie muertos en carroza, vivos desfloridos, muertos con rosas. Vivos en tierra, muertos bajo ella. Vivos presentes, muertos también ¡presentes!
Asalto
¡Arriba las ma-nos gu-sa-nos! perdón ¿qué dijo?
patrañas
patrañas sublimes dictatoriales no lo acepto!! no mas gestos. Patrañas verbales y sustantivas y adjetivas y romboides patrañas en la fila de la espera en la puerta del horno en el aire de mi pieza ¡patrañas hasta en el cielo! (que es lo mismo que el infierno)
En este preciso momento un pensamiento ridículo pasa por mi mente Quizás cuantos más Irak a pasar.
Ente ridiculeces odio cada vez más a la humanidad eso sí, mas por su idiotez que por todas las otras poderosas razones.
No obstante lo anterior, igual disfruto con los inventos inútiles y con las plantas verdes y sus humos.
Perdición de una mujer demasiado enamorada
Ella deseaba conservar su amistad, escuchar su voz rozando el oído, sabiendo que el buen juicio le decía lo contrario. La confusión y el retraso se hacían cada vez mayores, la vida se le escapaba espantada, frente a enormes esfuerzos por descubrir el mágico secreto para recuperarla para volver a vivirla, a sentirla. Así se acerco a las artes, a la música al canto, a la poesía, confundiendo, casi concientemente, la oscuridad con la muerte. También se volcó con ansias a la búsqueda del placer, a las fiestas con furiosos arranques de hedonismo. Se volvieron a encontrar sobre una cama, él le dejó una hija y una condena a muerte con cuenta regresiva.
Los diagnósticos de los médicos fueron implacables cayó presa de esa enfermante enfermedad de sexual transmición. Ahora, ni contenta ni triste, mira cada paisaje como si estuviera viendo una puesta de sol o como si estuviera viéndolo a él que ya se fue mas allá del sol.
<<vertical.doc>> excelente sitio en la red amigos!!! para amantes de la libertad y de las letras y pa todos los que quieran. esto es una cooperación literaria de escritos que aspiran a ser poemas... un saludo desde Chile....
Danibor Beovic Valdebenito
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...tu familia - Benja, despues de lee...
Esta página tiene algo mágico, cada v...
SALUDOS! - UNAS LINEAS BELLAS Y BSTAN...
Felicitaciones maestro. Leí su página...
Es al final de Incertidumbre - que va...