Al menos como es entendido en general por la izquierda, el “Poder popular†serÃa una propuesta para construir el socialismo mediante un modelo de democracia participativa, que reestructurarÃa la organización sobre la que se sustenta el Estado. El poder popular estarÃa fundado en la vieja idea de Rousseau de voluntad general, transfiriendo las atribuciones delgobierno al pueblo, instituido en organizaciones asamblearias de base y eligiendo mediante el votoa los representantes en el gobierno popular.
Esta polÃtica requiere la toma del gobierno para impulsar la transferencia antes mencionada, pero de forma gradual para transformar la democracia representativa en participativa, y alcanzar el socialismo por el camino del poder popular. Es decir, se plantea un objetivo supuestamente revolucionario por un camino reformista, aderezado de jerga nacionalista, socialista y antiimperialista. Este fue un experimento que quedó trunco en Chile en 1973 por el golpe de Pinochet contra el gobierno de Salvador Allende, y forma parte del canon ideológico de la Venezuela de Hugo Chávez y la Cuba post-bloque socialista, que recupera la consigna guevarista de desarrollar en el pueblolos “gérmenes de socialismoâ€. Este tipo de proyectos reformistas y autoritarios, defendido por la izquierda nacionalista y burguesa, han sido repudiados desde siempre por los anarquistas y sus teóricos más influentes, Bakunin y Malatesta, entre otros.
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¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?
El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecÃa, más bien, una condecoración?
¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentÃo y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indÃgenas mapuches de Chile, o los kekchÃes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

