Jueves Mayo 23 , 2013
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La doctrina del pánico (1 y 2)

Luminaria

Niño Criminal. Ayer una serie de rumores infundados sobre la solvencia de España derrumbo la bolsa, provocando una pérdida de cerca de 20 000 millones de euros. Las agencias de calificación y las grandes financieras bajaron el rating bursátil, comparando a España con Grecia, y difundiendo un falso rescate sobre la economía española.  Con estos rumores el pánico, una vez más, se hizo dueño de esta economía del miedo, tan irracional que necesita un tratamiento psiquiátrico Ya. Y los inversores los verdaderos dueños y valederos de nuestro destino vendieron sus acciones, sus bonos provocando un derrumbe en las bolsas.
La pregunta es adonde ha ido a parar ese dinero, ¿Dónde está ese dinero?. Y más allá de la pregunta hay un análisis muy simple y primitivo sobre el funcionamiento de la economía capitalista. Algo tan senil, demente, y parece ser que en continuo jaque por parte las financieras, principales saboteadores. Que al no existir especulación, y beneficios productivos con los que jugar, se lanzan a una carrera de obstáculos que antes de evitarlos son colocados previamente por los mismos que los evitan. Habrá divagaciones, incorrecciones en mi análisis pero hay una verdad subyacente en él que no deja de sorprenderme, y es lo que Naomi Klein denomina “la doctrina del shock”, y el capitalismo ha llegado al culmen, que no denota su fracaso si no sus innumerables victorias. Las economías son dominadas por un estado de perpetuo pánico que provoca el descenso y el ascenso de sus pérdidas y sus ganancias. Pero tanto en sus pérdidas y ganancias hay grandes beneficiados y un sinfín de víctimas que se empiezan a contarse por millones en la sociedad civil.

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Principio de insolación (las plazas duras)

Luminaria

Eugenio Castro. Revista al Margen. Grupo Surrealista de Madrid.
Proliferan las llamadas “plazas duras”. Se las reconoce porque el suelo que las conforma está constituido por losas que, valga la redundancia, enlosan la tierra. Es una superficie cuyo material, supongo que hecho a base de aleaciones indistintamente naturales y artificiales (aunque esto poco importa) endurece hasta la propia vista. En ellas, apenas unos cuadrados o rectángulos se abren aquí y allí (y eso cuando así ocurre) siguiendo el criterio de los diseñadores, urbanistas, etc. En ellos se han plantado árboles que cumplen una función meramente decorativa, siguiendo, de nuevo, el modelo del diseñador. Especies que no alcanzarán ni la altura ni el volumen como para poder cobijar al ciudadano de la inclemencia estacional. Risibles pinceladas verdes para disimular la desolación que produce esa extensión de material armado. A juego con el suelo, el mobiliario que las viste, en concreto los bancos, definen con la crudeza de su incomodidad, el sentido arisco e inhóspito que suelen tener esas plazas.
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Al Margen del Poder

Luminaria

-Cuando yo uso una palabra ( ) quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.
-La cuestión - insistió Alicia– es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
-La cuestión –zanjó Humpty Dumpty– es saber quien es el que manda..., eso es todo.
Lewis Carroll – Alice in wonderland

Algunos de los espacios centrales de reflexión en la historia del pensamiento humano en general y muy especialmente en la historia del pensamiento de inspiración libertaria, los han ocupado sin duda los planteamientos acerca  del poder y la autoridad. Pues bien, más allá de complejas y relativas definiciones conceptuales y nominalismos estériles que no llevan a ninguna parte, intentaremos rescatar algunas evidencias.
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En el río, Jose Luis Carrretero

Barkazas de atunes

Vivía entre basura. Latas, cartones, una manta vieja, Bricks vacíos de vino peleón. Dormía bajo un puente atravesado por el río Manzanares. Solo, sucio, con los nervios doloridos por el frío de la primavera que aún no se había resuelto en verano.

Les vio venir enseguida. Cuatro tipos de traje, aunque con zapatos baratos. Andando dificultosamente por el terreno escarpado y lleno de desechos. Les observó desde una distancia discreta, mientras iban interrogando a todos los seres humanos que había por allí: un pescador, otro mendigo, una toxicómana harapienta que dormía al otro lado del cauce.
Eran tres hombres y una mujer. Tres hombres jóvenes con traje y corbata. Uno llevaba un maletín de cuero marrón y otro uno negro. Pero no llevaban gomina ni relojes caros. La ropa no era de marca y era evidente que buscaban algo. Absorbían con ojos muy abiertos y gesto inquieto lo que les contaba la chica drogadicta, sin varios dientes, pero con una cierta belleza animal, que les señaló su dirección.

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Doña Calavera, Por Yamil Corvalán

Los rios

Sus miradas deslumbrantes me perturbaban
La manera curiosa con la que movía el cuerpo
Sin embargo, imaginaba mis manos duras jugando con su pelo
De manera exploratoria acariciando sus cabellos.

Aun así, ella me espantaba algo grave,
Con gran distancia entre nosotros
Nunca aventuraba a acercarme
Criatura de otro mundo ilusorio.

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Por sus vidas, no lo olviden

Luminaria

Benjamín Lajo Cosido. La Burguesía, dijo el revolucionario Buenaventura Durruti en una entrevista realizada por el periodista canadiense del periódico Toronto, Van Passen, en el verano de 1936, si es necesario, se abrazará al fascismo antes de abandonar sus privilegios. Y así fue. Era consciente de que eso es lo que ocurriría al finalizar la Guerra Civil. Incluso aquellos burgueses que dudaron al comenzar el conflicto y parecían estar dispuestos a mantener su lealtad al legítimo gobierno republicano, fueron desertando de sus principios y decidieron dar su apoyo a los militares golpistas sublevados: bien como comprometidos quintacolumnistas en las retaguardias republicanas o bien pasándose directamente a sus zonas ocupadas.

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Un poema que se quema, de David Wapner

Avenidas de nada

15
Sólo fruta en el corazón del niño, y si llora, echan culpa al exceso.
17
Pero, la prosa plana, ¿es porque quiere y le gusta, o que no se sabe defender?
19
¿Y qué fue de aquel astro que tanto prometía?
De planeta pasó a roca, lo bajaron de la lista.
48
Y ya se comienza a desesperar, no se cumplen los pasos que se pactaron, el imago se congeló en el preciso momento de su despegue, las naves se mostraron lentas como artilugios a pedal, el clamor que resuena en la memoria es resabio de un acontecimiento ajeno, el aire que se respira ya fue usado por todos los que vinieron atrás.
58
Acusado de falta de profundidad, malentiende, y cava un hoyo hondo, dentro del cual se arroja, y ahí se queda, con las patas quebradas y un tajo en la frente, hasta que lo izan los bomberos. Casi no cuenta el cuento, y cuando lo hace, no le interesa a nadie.
72
Se reemplaza "acción" por "conexión".
76
Colmillos despedazan la carne y establecen un nuevo correo fatal.
80
No se ha fijado aún el precio del pan elaborado con la nueva harina.

De David Wapner (1958, Buenos Aires), poeta, escritor, cantautor, autor de libros para niños.
MLRS
   

Poemas de Sylvia Beirute

Avenidas de nada

AÇÚCAR-MATÉRIA

já ter acontecido:
à falta de um vício, ser-me proposto um exemplo
de não exemplo,
o projecto de ser uma mulher de açúcar,
e reverberar a personagem no meu rosto.
e nos anti-corpos da pré-exibição
ver um piazzolla, um piazzolla também de açúcar
e uma composição instantânea, o tango
de uma escalada em condição de cristal.

sim, já ter acontecido, já ter acontecido muitas vezes:
sermos feitos de açúcar, porque
assim que a dança começa, piazzolla,
sempre os corpos desabam.

Andar 21
   

Café Marginal, Julio Iraheta Santos

Los rios

Hemos sobrevivido

Este patín de herir la noche
sacarle la fresa a laberintos
mostrar colas de gallo en medio de avisperos
arrebatar cadenas a bolsas de valores
robar los relojes de las torres de ciudades
para que ya no nos abofeteen con tanta postal alucinada

Esta onda no necesitó de la amapola
de un barbado catedrático de estiércol
ni del puro más largo de la historia
de las grageas mitológicas de la sociedad de consumo

No fuimos a ninguna parte a beber la anticultura
de ninguna metrópoli    imperios guardaditos
en vitrinas electrónicas donde unos pocos pendejos
deciden el rumbo del ganado
con el Marlboro romántico de los atardeceres
No    Sencillamente venimos rolando desde la prehistoria
Hemos sobrevivido a todos los diluvios
y aquí estamos a pesar de Platón    fariseos
dictadores y críticos literarios
imprimiendo nuestra palabra en las paredes
el polvo    los papeles de las calles
los cuadernos y la hierba que de cuando en cuando
logramos introducir en elefantes amarillos
en libros raquíticos o recitales
donde nos escuchan muchachos iracundos
hartos de sistemas de mausoleos   obreros del amor
en las piedras     en las marchas multitudinarias
del descachimbo de tachuelas    Hemos sobrevivido
lo seguiremos logrando    hasta que un día
en una nueva patria alguien se acuerde
de los peones de la palabra y nos diga
también hay lugar para ustedes

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Ellas dicen (23): 3 poemas de Pilar Fraile

Avenidas de nada

1.
Al atardecer bajamos a jugar al vertedero. entre el moho y el ácido clorhídrico. patas de insecto. siempre a punto de cortarnos con tapaderas oxidadas. a punto de contraer enfermedades. de tener las rodillas adornadas de pus.
las ratas llegan en manada. se zambullen en los neumáticos casi convertidos en arena. sobre los restos de petróleo y plástico derretido alimentan a sus crías.
el resto de animales minúsculos anidan a la orilla de ríos de ácido magenta y amarillo. humeante savia que baja hasta el borde de la montaña de desechos.
de pronto ya no hay luz y alguien pregunta qué hacemos aquí. el miedo nos sorprende en medio de la risa...

MLRS
   

Vuestro Sol no alumbra más que la verdad de vuestra muerte

Luminaria

«Diariamente se explicaban por radio y televisión las ventajas de nuevos inventos que ahorraban tiempo, que,
un día, regalarían a los hombres la libertad para la vida “de verdad”». Michael Ende: Momo

Andrés Devesa, el Rapto (descargar), Grupo Surrealista de Madrid. El Capitalismo, lejos de agonizar como creen algunos ilusos, se yergue sobre sus propios excrementos para perpetuarse. Para ello se reinventa cada día, devorando el pasado para anular el futuro y dominar el presente. Y a pocos parece importar el olor a detritus de algo, que, pese a su pretendida novedad, no deja de ser un invento muy viejo.
Hoy más que nunca, cuando la mercancía es el ídolo que todos adoran, cuando todo ya es mercancía, incluidos los propios seres humanos, cuando las ciudades han sido convertidas en una imagen de sí mismas que debe ser vendida como cualquier otro producto y lo que nos rodea y hasta nosotros mismos somos sólo meros recursos —renovables, naturales, artificiales, humanos, ¡tanto da!, todos cuantificables y comercializables—, el más brutal fetichismo sale a la superficie. Un fetichismo que entronca con el fetichismo y la magia más primitivos, aquellos que eran una expresión de la dominación de la naturaleza sobre los seres humanos y del poder ilusorio que los seres humanos pretendían sobre la naturaleza, de su miedo, indefensión e incomprensión ante lo que les rodeaba y de la necesidad de ordenar ese mundo, en definitiva. Así, el nuevo fetichismo, no es sino el reflejo de la impotencia del ser humano para dominar sus obras, para controlar su vida, y el juego ilusorio de que tiene todo el poder cuando no tiene poder alguno. «Democracia», «Progreso», «Libertad», «Estado del Bienestar», no son sino conceptos vacíos, sucedáneos de encantamientos que los nuevos bárbaros enuncian creyendo ciegamente en el mágico poder que les otorgan. El mito revive desmitificado, despojado de cualquiera de sus atributos mágicos, poéticos, utópicos; convertido en mera ideología  apenas camuflada. La ideología del consumo, de la mercancía, del no-ser que cree serlo todo. La ideología de la muerte que ahoga a la vida, pero que se disfraza con su piel.

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Haciendo equilibrismo, Eterno

Los rios

La vicisitud de verse caminar
sobre la raya que narra
las lindes de tu presencia.
Haciendo EQUILIBRISMO…

Sobre la barra de un Mar
sujetando las nubes
a vista alzada.

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La inquieta, Aarón Rueda

Los rios

Mi Querida amiga
       (Dennis Soberano Orueta)

Hoy llega la primavera a mi patio,
las mañanitas y los tulipanes están de fiesta
los ojos del cielo se iluminan de verde.

No sé si llegues a mí con los pies mojados como Pablo dice
o con los rulos llenos de lirios,
pero crece así junto a las rosas al mirar el cielo
abre tus brazos y palpa las cortinas solares,
deja que llegue la noche y la luna retrate tu cuerpo,
permite a las luciérnagas que bailen a tu lado,
y deja que duerma junto a ti en esta noche de marzo.    

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Diminuto

Avenidas de nada

soy un ser diminuto
pequeñísimo como un insecto apenas visible
en el fárrago desesperado del mundo
pero respiro, río y sufro
aunque muchos me ignoren
estoy aquí, frente a vos, frente a la multitud
y digo mi humilde palabra
al que quiera oir
mi palabra precaria y revolucionaria
al que no quiera oir
digo mi palabra
y la grito a los 4 vientos
y a los 7 mares
con ella hago un canto común
y les canto las cuarenta a los déspotas.-

aldo luis novelli
   

Himno del desolado

Avenidas de nada

Un poema de Aníbal Núñez

Qué hacer para mostrarse solidario
de la ruina. Arruinarse. No es astuta
la hiedra que derrumba; el viento menos
que echa tejas abajo. El atributo
de la desolación florece, crece:
vida sin colorín que sustituya
donde vida no habrá. Se poda el canto
no para su esplendor, para el embuste
mandado a suplantar. Nazca el asombro
donde no -es invisible la mano, la sonrisa
es norma- quedan brotes de otra especie.

Como la hiedra crezca terco el asombro
y, si abatido, más; hasta un abismo
-de qué hablar a los cómplices- de fértiles,
inútiles lianas: que así la ruina, al menos,
se aniquile dejando a la victoria
el campo libre para sus batallas,
pues nosotros -se suman otras voces-
llegados a este punto hemos tomado
la ilustre decisión de naufragar.

MLRS
   

Los ahogados del cielo, de Jorge Palma

Los rios

Hay un muerto en lo alto
del cielo que no puede salir
ni zapatear a gusto porque
afuera llueve
y todo se inunda
.

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Que continué ardiendo, Arturo Accio

Los rios

Tal vez deberíamos saber que nada es como parece,
guardamos silencio por mil motivos contradictorios
frente a un público expectante por más sangre
.

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Aquí, de Oscar Malvicio

Los rios

Entre la rabia y el viejo bardo de la noche,
que una vez más
no sopla a mi favor.

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Me permito, Nelson Javier Salinas Soto

Los rios

Me permito lo que no se permite y llega el momento en donde hay que decir basta,
Es que siento que pierdo, que pierdo el día que pierdo la noche y que hasta los sueños voy  perdiendo,
Es que simplemente me ahogo de angustia en el mar de la ignorancia, por querer estar arriba mirando todo desde abajo, y finalmente me pierdo muy dentro mío me pierdo, sin aspirar a estarlo y pensando quien sabe donde estoy.

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Fragmento de luz, Roberto Ferrer Hernández

Los rios

En la linde de estos versos se haya un acantilado,
mira las ruinas que acechan abajo,
un escalofrío recorre nuestro idilio/
pensar en si tomáramos impulso
y mutar también en ruina
.

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Los Alegres Pollastres, Eterno

Avenidas de nada

Ella enarco las cejas en señal de sorpresa y dejo entrever una media
sonrisa mientras hojeaba una revista de tiras cómicas.
La tira en concreto mostraba diferentes genitales; y según su
volumetría y tamaño, los tipos de erección.
Murmulló, algo así: "Que casualidad, je…".
Su chico le pregunto qué le hacía tanta gracia y ella contestó:
-Nada, nada. Este chiste- sin mostrarlo
De todos modos el chico ya sabía de que se reía y que tira cómica estaba observando en ese mismo momento.
La tira cómica explicaba que el tamaño era proporcional a la
erección; si era más gorda y larga el cambio no era notable en apariencia, si era pequeña, en algunos casos, aumentaba notablemente.
Ella se fijó en estos dos casos concretos.
El enmudeció y no dijo nada más.
Lo que a continuación debió pensar el chico se lo podrán imaginar:
La tengo pequeña, eso es lo que está pensando, y  a lo mejor esta comparándola con otras”…

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Jesús García Rodríguez: POEMAS

Avenidas de nada

Sé que vienes
a exterminarme
y no me importa

Tu lengua crece
más de lo debido,
se introduce por todas
las cerraduras
del universo.

Qué más da.

Pasaste tan deprisa
que ni siquiera pude verte.

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Grito Callado, Jael Uribe

Los rios

Yo escribo porque gritando se echa afuera la agonía,
se libran batallas silentes,
se espantan los fantasmas,
se derriban puertas cerradas,
se despiertan personas que se hacen las sordas
y a las otras que se hacen las dormidas.

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Décimas: Se le cayó el antifaz / al menta´o Chile exitoso.

Los rios

Se le cayó el antifaz
al menta´o Chile exitoso,
el terremoto alevoso
mostró su cara voraz.

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Chile: autorganización, no represión militar

Avenidas de nada

Mil manos

Pueblo de la tierra
La tierra tiembla

Tu casa se hunde
Se hunde la noche

Tu calle pilla
Pilla el dia

Mil manos se levantan
Se levanta un ejército

Pueblo de la tierra
Tu tierra tiembla.

Anick Roschi
Conception-Chili-02.03.10   |  Fotos Chili

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Tits in my bowl (chamaquita), de Txus García

Los rios

The camionero who lives inside me
Dice que adora tus tetas como se mueven
Se bambolean todo el rato le miran
Le llaman por su nombre ¡Manolo!
Y le piden un magreo supremo
Un magreo de los que hacen historia
Con sus suspiros pellizcos y risitas

Esa zorra me provoca con sus tetas
Si señourita i like you me gustas honey
Arriba y abajo abajo y arriba no paran
Me incitan me miran con su duro pezón
Y entonces casi casi decido abandonarlo todo
Divorciarme de mi mujer huir de Iowa contigo
Cómprame una caravana y tener tres perros feos

Me gusta verte la cara de mala puta
Que pones cuando me enseñas las tetas
Como si no hicieras nada como si aún
Fueras inocente y casta vestidita de blanco
Pero las dos lo sabemos nos lo gritamos
Que el camionero who lives inside me
Hoy te abrirá su cabina nena de par en par

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El gran boscoso, Eugenio Castro

Avenidas de nada

Las calles le andan.
Los bosques le habitan.
Esposo de la niebla
y la niebla misma.
Su sombra es el beso
que borra la memoria.                  
A su paso las ciudades recuperan
su condición boscosa,
incorporando en lo cotidiano
beneficios de desprendimiento.

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2010 la Odissea de ir despacio, Alfonso Valverde

Avenidas de nada

El castigo en la nube.
Hoy me castigaron en una nube
para imaginar y dormir
con caballos alados,
una a una todas las muñecas en la cama,
la moto aparcada.
Hoy me castigaron en una nube
para soñar con gatos negros.

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Memoria en amarelo, Carlos A. Villegas

Avenidas de nada

Ela, tendida do norte ao sur
anelante, desejosa, úmida
e o rio, a beija, a beija, a beija
desde Marvila a Belém.

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Diario de un desempleado, el segundo, Eterno

Los rios

Y en cada rostro
indignado
verás que…
El otro soy yo
El otro soy yo
EL-OTRO-SOY-YO.

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De palabras comunes, Pedro Rodríguez Palomo

Los rios

VARIACIÓN SOBRE TEMA DE ALAND BOLD
Les dijeron: el ford en el garaje
El alimento de su estómago de acero:
Cosas por las que hay que morir.
Las cifras, los grandes proyectos de la banca,
La industria nacional, nuestra grandeza,
El presupuesto público, el empleo,
Cosas por las que hay que morir.
Les pusieron fusiles en las manos
Y trajes especiales para el infierno,
Sobre un trozo de mapa desértico
Que nadie, salvo las petroleras
Y sus antiguos habitantes, necesita.
Sometido el enemigo
Y fortificadas sus fronteras
Regresan a su tierra:
A los campos abandonados,
A las fábricas descoyuntadas,
A los amigos muertos o amputados,
A María envejecida por la espera,
A los indiferentes ciudadanos:
Cosas por las que habrá que luchar.

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Avenida de nada 108

Avenidas de nada

De: Vanessa Gutiérrez, Leonardo Ibañez, Ricardo Landa + videos revagliatti.net

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Poemas de Mohamed Ahmed Bennís

Avenidas de nada

La cuna de Gilgamesh
Yo lo veía
bajando
secretamente
a la costa
de la eternidad,
rodando
su alma
cubierta por los musgos,
deletreando sus sentidos
a escondidas de la vida.
Y luego se refugiaba en una
montaña azul
que le llevaba sobrevolando
hacia las desilusiones
que crecieron bajo su brazo,
o apenas
resumía sus sueños
en una hierba colgada en su pecho
cubierto por la noche humana.
Después,en un momento,
sus edades se embarcarían
para despertar
en una creación desarmada.

Gilgamesh fue un personaje legendario de la mitología sumeria. Fue el cuarto rey de Uruk hacia el año “2750 a de C” , y protagonista de " La epopeya Gilgamesh " en la que se cuentan sus aventuras y búsqueda de la inmortalidad junto a su amigo Enkidu.

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Violencia CNN contra Haití, Fernando Buen Abad Domínguez

Luminaria

Filantropía exhibicionista y colonización reloaded : ¿la invasión si será televisada?
Semiótica de las Porno-catástrofes: una ofensiva inhumana

CNN comanda una forma de invasión simbólica y de crueldad psicológica en simultáneo. Comanda una buena parte del exhibicionismo filantrópico de la moral burguesa. Cuando el capitalismo, con cualquier pretexto, se disfraza televisivamente de “bueno”, cuando “tiende una mano” informativa y “ayuda” reporterilmente a los pueblos que sufren, hay que encender las alarmas y hay que ponerse en guardia. Seguro lo cobrarán muy caro.

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La pelea por la mierda, Fernando Luis Pérez Poza

Barkazas de atunes

Recuerdo que en mi ciudad, Pontevedra, hubo un Alcalde, el profesor don José Filgueira Valverde, que pasará a la historia por haber permitido y autorizado que una papelera, una fábrica de papel, se instalara en la boca de la ría. La argumentación utilizada fue la misma que se emplea ahora, por parte de algunos regidores municipales españoles, para defender la construcción de un cementerio de residuos nucleares en su demarcación territorial: la creación de puestos de trabajo, revitalizació n de la comarca, etc.

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Desde la atalaya, Fernando Luis Pérez Poza

Barkazas de atunes

En esta atalaya editorial en la que vivo, a menudo me pregunta la gente qué es la poesía para mí. Y la verdad es que me resulta difícil elaborar una respuesta. ¿Qué será? ¿Lo sabe alguien? Pienso que, para la mayoría de los poetas, disconformes con la realidad material, es, principalmente, una válvula de escape, una manera de trascenderse a sí mismos y sobrepasar los límites de la realidad del ser.
Durante muchos años traté de ajustarme a los patrones de la existencia que la mayor parte de las personas que me rodeaban consideraban adecuados. Así ocupé cargos pomposos en numerosas administraciones, seguí los dictados que los oficios funcionarales me imponían como una disciplina laboral de ocho de la mañana a tres de la tarde, comulgué con las ruedas de molino con que la sociedad crucifica a los seres casados y con obligaciones familiares, pero no fui feliz. Ni los hoteles de lujo ni el desenfreno de un presupuesto disparatado para los compromisos protocolarios consiguieron que mi espíritu se sintiera sosegado.

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Décimas: RaPiñera | el nuevo gerente en Chile S.A.

Los rios

RaPiñera es presidente
de un Chile vendido a plazos,
va administrar los retazos
vender  lo que está pendiente.

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Planetario, Julio Monteverde

Avenidas de nada

El puente

Terrestre, en la memoria.
A través de los días, el deseo y el amor.

La noche se asienta tibia sobre el cráneo.

Bajo la luz de plata del horizonte.
Bajo la rueda de hierro en el motor inmóvil.

La noche subterránea que extiende sus párpados en el día.

Sobre el tiempo hay una semilla para la próxima lucha.
En ocasiones yo acaricio sus cabellos con la mente puesta en otro sitio.

Continúa

   

Avenida 105

Avenidas de nada

Somos parte de um todo
nele estamos contidos
Ele nos contem
Desde o mais simples ser
desde a menor das partículas
até a maior das estrelas


De: Ricardo Landa, aldo luis novelli, Alfredo Valverde, Alexander Vórtice, Matchornicova, Joe'A

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Diario de un desempleado, Eterno

Los rios

Creo que no he perdido
la capacidad de asombrarme.
Ahora  mis cejas se enarcan
Y  mi vista apunta desafiante
a la susodicha funcionaria A

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Décimas: La concerta es la culpable, si triunfa o gana el Piraña

Los rios

En las Tierras Ancestrales
campea la represión,
y la tal concertación
pacta con las forestales.
A su antojo los fiscales
condenan con toga y sable,
y anuncian los impensables
que viene un lobo bravato,
pero aquí esta hace rato
pero el que vota es culpable
.

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