El caldero
Avenidas
Avenida 160Avenidas de Nada, con escritos de:
Leonardo Ibáñez, Federico Mehrbald, Ricardo Landa
Leonardo Ibáñez, Federico Mehrbald, Ricardo Landa
Suspira el fundido
Con el ocre
Ahoga derretido
El fondo
Del mar
Contrasta enredaderas
Que cuelgan del brillo
Locuaz eterno y fugaz
De la última espuma del aura
*Inédito. Del libro "Un televisor en el baño"
Federico Mehrbald
aca te envio un poema para la revista decime si te gusta o si necesitas algo más y te paso.
muchas gracias por la buena onda!
un abrazo!
Veo las palomas... en Tucson.
Veo las palomas cubiertas por la mira telescópica,
desde sus ojos la tierra se disuelve entre los odios,
caminarás llevando en la frente una bala inscrustada
¿Qué pasa?
Es el mismo dolor transparente atravezando las
amuralladas almenas de las esperanzas anidadas
en el corazón valiente de los que empuñando
las banderas envueltas en la sangre decimos
¡basta! ¡basta! ¡basta! ¡basta!
Desde los pies de la montaña negra las balas
llenas de odio callaron seis corazones
fueron seis palomas que podrían haber tejido
con los palillos del tiempo la seda qu hubiese
envuelto las heridas de los caidos en la guerra,
los ojos entristecidos de nuestro pueblo ven
caer una vez más las torres de carne y sueños,
mientras los helados corazones de la jauría
aplauden en los resquicios frígidos de la noche.
Leonardo Ibáñez
*El nombre de Tucson viene de la lengua O'odham,
el nombre de O'odham para la ciudad, es Chuk Shon,
que significa "primavera en la base de la montaña negro".
El "cerro negro" se refiere a la cumbre de lo que hoy se
conoce como centinela de pico, o "A Mountain",
justo al oeste del centro de la ciudad de Tucson.
Las azules azoteas de Barcelona
Lo esencial es estos tiempos de miseria moral,
es crear entusiasmo.
Pablo Picasso
Azules tristezas
azules misterios
azules lo sufrimientos
azul esa amistad que nos conmueve
la cofia azul de una mujer piadosa
el loco no por loco menos azul
que descalzo azulea su sombra
con sus pómulos huesudos
azul la anciana sentada
esperando que deje de lloverle
y más azul la mujer del mantón
delgada tristeza sueños de tan adelgazados
flacos sueños azules
de quienes tiritan en las calles
y rasgan su guitarra rota por un níquel
y azules la madre y la hija
desamparadas
ya era azul la copa
casi vacía (aunque la flor azul
anhela ser secante
del sentimiento)
qué queda si la luna
falta sobre las azoteas de Barcelona
abejas azules
buscan enloquecidas
una gota de entusiasmo
esa miel rojiza
o rosa
o africana
una paleta con el iris
que sin olvidar los azules
abra el estudio
a la esperanza
(esa modelo desnuda perenne
y de ojos grandes)
y entusiasme.
Ricardo Landa, en una sala del Museo Picasso de Barcelona.
Octubre de 2010.
Páginas de una guía para percibir los azules
Algún amigo lee mis versos
en su black bird
y pregunta irónico
¿poesía? ¿o catálogo de turismo?
Me contengo de ilustrar con estampas
las aves azules
que se me pegan en la piel en Barcelona,
Lisboa o en Ciudad Netzahualcóyotl.
Virgilio cargaba un mantón de oscuro azul
parecido al de la pobre descalza
en Tragedia de Picasso.
A diferencia de Dante
el esposo avejentado ¿o el padre?
y el hijo de esa mujer de la tragedia
están ateridos de pobreza.
(La pobreza de Dante era su falta de Beatriz
y le crecían azules las ojeras
y le se incendiaba la mirada
con un dolor del quinto infierno)
Quisiera versar del entusiasmo
carezco de herramientas
sólo cuento con una cita:
Paul Eluard decía
del ánimo juvenil de Picasso
Ver es comprender y amar,
... construirse y conocerse
en la medida de los hombres
y del mundo.
¿Cuál pudiera ser el color del entusiasmo
si le faltara azul al mundo?
¿Quién nos guía para percibir los azules
que se ahogan
ahí donde abunda el entusiasmo?
Ricardo Landa. 28 de febrero de 2011
