El caldero
Avenidas
Contra la imposiciónA veces, en tardes de sol y viento,
imagino una poderosa conversación
en voz alta,
decido no dormir,
sueño con imponer mis vergonzantes ideas,
lograr mi propósito,
defendido sólo por que es mío
con la urgencia del hijo,
ante seres inanimados
con miradas graves y apagadas,
falsos diosecillos
que nacieron para ser derribados
solo con un golpe maestro.
Estos seres no son iguales entre sí,
algunos pueden redimirse en la escucha
limitando a ella su existencia
tal vez trascender
con el aplauso increíble
con la negación de sí mismos
con la renuncia absoluta.
Caminante:
siempre que, en tardes de sol y viento,
imagines una poderosa conversación
en voz alta
y decidas no dormir,
selecciona un papel y escribe esta misma nota,
valdrá cualquier pedazo de cartón
lo mismo que un brillante monitor;
te lo pido por favor
desde la más abyecta soledad,
la de una vacía sala de asambleas.
imagino una poderosa conversación
en voz alta,
decido no dormir,
sueño con imponer mis vergonzantes ideas,
lograr mi propósito,
defendido sólo por que es mío
con la urgencia del hijo,
ante seres inanimados
con miradas graves y apagadas,
falsos diosecillos
que nacieron para ser derribados
solo con un golpe maestro.
Estos seres no son iguales entre sí,
algunos pueden redimirse en la escucha
limitando a ella su existencia
tal vez trascender
con el aplauso increíble
con la negación de sí mismos
con la renuncia absoluta.
Caminante:
siempre que, en tardes de sol y viento,
imagines una poderosa conversación
en voz alta
y decidas no dormir,
selecciona un papel y escribe esta misma nota,
valdrá cualquier pedazo de cartón
lo mismo que un brillante monitor;
te lo pido por favor
desde la más abyecta soledad,
la de una vacía sala de asambleas.
Manuel Uviedo
manueluviedo(0)gmail.com
