El caldero
Avenidas
Fiesta Así sin demasiados detalles, sin adornos telemáticos, sin riquezas ni
excesivas pobrezas. Así como viene el mundo, ya sin papel de regalo ni
luces navideñas, cargado de cambios inesperados y otros diseñados desde
las altas esferas, que ya van al ras del suelo rapiñando con todo hasta
que se den la hostia por pensar que eran dioses y resulta que son tan
vulnerables y mortales como lo somos nosotros.
Así…con las maletas sin hacer, con la sensación de que cuando me dé cuenta
ya estaré de vuelta en esta Zaragoza, un tanto hostil y falta de esa
mundana cercanía que caracteriza a los asturianos y a algunos marcianos
(al menos los que conozco).
Así…con un simple saludo de esos que caracterizan a Adolfo, un aragonés
mundano de esos que hacen de esta tierra inhóspita un lugar mucho más
agradable y hospitalario de lo que es. Con un “Fium”, el vertiginoso
saludo con el que caracteriza sus mensajes y correos electrónicos.
Así…con un “mátame camión”, como diría Norman, un amigo que se nos va por
todas esas cuestiones que precarizan nuestra vida y la de los demás, y
otras un tanto amatorias.
Así… sin muchas pretensiones más que la de seguir viviendo e intentar ser
un poco más feliz todos los días de mi vida. Pase lo que pase, caiga
quien caiga, haya revoluciones o sean simples revueltas. Pero con la
esperanza de que esta nueva hornada de jóvenes sobradamente preparados que
se reúnen como internautas y actúan como ciudadanos expulse, despida a
todo esta panda de mentirosos, traidores, e hipócritas que tantas veces
han negociado a nuestras espaldas. (Al menos de la mía, que no los vote,
y no pienso votarlos a ninguno de ellos pues mi esperanza está en la
ciudadanía, y en los movimientos sociales que mejor la representen)
Así… como siempre he hecho regalando mis emociones sin ponerles precio ni
etiquetas de medio pelo, el poco que me queda.
Así..., corriendo con mi primo "el picoleto" (que me persigue tres días a
la semana con tolete en mano para que corra como un desalmao)... Es lo que
me queda por probar, nunca antes había corrido o hecho deporte desde que
dejé el colegio.
Os envío a todos un gran abrazo, y el deseo de que al menos mi gente
prospere o evolucione como lo que son gente participativa, dinámica,
inconformista y solidaria.
Felices Fiestas a todos. (amigos y familia), Y un “Fium, mátame camión”.
Eterno
excesivas pobrezas. Así como viene el mundo, ya sin papel de regalo ni
luces navideñas, cargado de cambios inesperados y otros diseñados desde
las altas esferas, que ya van al ras del suelo rapiñando con todo hasta
que se den la hostia por pensar que eran dioses y resulta que son tan
vulnerables y mortales como lo somos nosotros.
Así…con las maletas sin hacer, con la sensación de que cuando me dé cuenta
ya estaré de vuelta en esta Zaragoza, un tanto hostil y falta de esa
mundana cercanía que caracteriza a los asturianos y a algunos marcianos
(al menos los que conozco).
Así…con un simple saludo de esos que caracterizan a Adolfo, un aragonés
mundano de esos que hacen de esta tierra inhóspita un lugar mucho más
agradable y hospitalario de lo que es. Con un “Fium”, el vertiginoso
saludo con el que caracteriza sus mensajes y correos electrónicos.
Así…con un “mátame camión”, como diría Norman, un amigo que se nos va por
todas esas cuestiones que precarizan nuestra vida y la de los demás, y
otras un tanto amatorias.
Así… sin muchas pretensiones más que la de seguir viviendo e intentar ser
un poco más feliz todos los días de mi vida. Pase lo que pase, caiga
quien caiga, haya revoluciones o sean simples revueltas. Pero con la
esperanza de que esta nueva hornada de jóvenes sobradamente preparados que
se reúnen como internautas y actúan como ciudadanos expulse, despida a
todo esta panda de mentirosos, traidores, e hipócritas que tantas veces
han negociado a nuestras espaldas. (Al menos de la mía, que no los vote,
y no pienso votarlos a ninguno de ellos pues mi esperanza está en la
ciudadanía, y en los movimientos sociales que mejor la representen)
Así… como siempre he hecho regalando mis emociones sin ponerles precio ni
etiquetas de medio pelo, el poco que me queda.
Así..., corriendo con mi primo "el picoleto" (que me persigue tres días a
la semana con tolete en mano para que corra como un desalmao)... Es lo que
me queda por probar, nunca antes había corrido o hecho deporte desde que
dejé el colegio.
Os envío a todos un gran abrazo, y el deseo de que al menos mi gente
prospere o evolucione como lo que son gente participativa, dinámica,
inconformista y solidaria.
Felices Fiestas a todos. (amigos y familia), Y un “Fium, mátame camión”.
Eterno
