El caldero
Avenidas
La negrura de nuestras pupilas         To Ronald,
         and his struggle for life in New Orleans
yo también tengo las pupilas negras,
denominador común de los colores que nos hacen hombres,
las pupilas negras que me salvan de la vergüenza
de los golpes que te han dado
de la vergüenza de los más golpes que te han dado
de los muchos golpes que te han dado
de los tantos
de los golpes
que te dan
a razón de
tu piel negra
descubro
que son
tus pupilas negras
las que me salvan
de la vergüenza de mi blancura,
que es la negrura de nuestras pupilas negras
la que nos salva hombres.
         and his struggle for life in New Orleans
yo también tengo las pupilas negras,
denominador común de los colores que nos hacen hombres,
las pupilas negras que me salvan de la vergüenza
de los golpes que te han dado
de la vergüenza de los más golpes que te han dado
de los muchos golpes que te han dado
de los tantos
de los golpes
que te dan
a razón de
tu piel negra
descubro
que son
tus pupilas negras
las que me salvan
de la vergüenza de mi blancura,
que es la negrura de nuestras pupilas negras
la que nos salva hombres.
besarnos más beso
besarnos más beso, más desnudos y despacios, que siempre tuviéramos tantos pasados que contarnos, tantas cosas, que pudiéramos siempre empezarnos de cero, inventarnos de dos, que no durmiéramos nunca solos en este lago para el que hacemos orillas, que no fuera un barco, que no fuera un mar, que no fuera yo: tocarnos más beso, hablarnos tumbados
o que quisieras vivirte por fin a otra, follar sin mÃ
o que fuera yo buena y linda y limpia y luna, y jardÃn con flores, y bizcocho hecho a ocho manos, y partos a cuatro y pilas y libros y antes y antes y antes
y antes.
beatriz boca
