El caldero
Avenidas
Mis cobardes planes contigoEstoy deseando que todo esto acabe
y que llegue el invierno;
de ese modo turbio planeo la adquisición de un pretexto
para poder llamarte por tu nombre
delante de todos,
tan de cerca que sólo oigas lo neutro:
el susurro de un árbol urbano,
tus propias pisadas en la acera.
El más duro esfuerzo de minutos
y parálisis externa,
consistiría en recordar la primera vez que hablé contigo,
todos los detalles y sílabas de nuestra primera conversación,
el registro desvanecido de tu voz,
la forma en que pronunciabas la letra ese
y la devolución a lo real de otra espera minuciosa,
-indetenible a lo más.
Cuándo y de qué manera apareciste en esta escena
pobre y desaprovechada de mi vida imperfecta
será como un enigma de broma,
otra cosa sin componer.
Para no levantar sospechas
dejaría de mirarte a veces
pero sólo un poco.
Y que sepas que sé
que este alocado pronóstico,
esta ilógica y enorme desviación
podría no ocurrir jamás,
querida utopía.
Manuel Uviedo, manueluviedo(0)gmail.com
