El caldero
Barkazas
El loco, Daniel Rojas PYo soy la Ira de Dios, el Príncipe de la Libertad
y del reino de Tierra Firme y provincias de Chile...
y del reino de Tierra Firme y provincias de Chile...
Hablan de mi personalidad con arrogancia. En esa lejana ínsula de señores finos y debilitados por el ocio de sus carnes, azotan mi nombre mientras engordan las caderas y arcas, a costa de nuestra cólera. Enriquecidos pese a evitar el cauce amazónico, la vertical pendiente, la abismal niebla y el reticente carácter del indio rebelde, estos salvajes no son lo que hemos querido creer, no son irracionales vástagos, abandonados en la estulticia. Sólo esperan su momento, llevan nuestras provisiones a fuerza de látigo... desde luego, han cargado en sus desnudos hombros a nuestras mujeres, a mi hija, el más preciado tesoro, sin embargo, al menor descuido flagelarán nuestros cuellos. Somos demonios en su mirar, los asesinos de su tierra, de su imperio piramidal. Mala sombra han traído a nuestros pasos los precursores, Cortés y Pizarro. Pobre cura castellano, amargamente ha bebido de la realidad. Pueden besar la cruz y arrodillarse con las manos juntas mirando al amplio azul, sin embargo odian el evangelio y nuestras palabras y aún así, yo me pregunto, reconocen ustedes príncipes, la carga que nos impone ser sus vasallos, oh caros reyes, aún al tanto de nuestros itinerarios, del oneroso tráfico de almas desde su imperio hasta esta arcadia que sólo nos embarga con promesas y emboscadas desde la lejana y exuberante selva. Por qué, con qué derecho abusan de la condescendía que albergamos hacia el brillo gastado de sus áureas imágenes, reyes de España, podrido linaje. Cómo osan describirme cual mosquito, segundón, hijodalgo sin mayor provecho que el sable… el valor dicen es una cualidad que no debe sobrestimarse, pues no hay caballero de la corona que carezca de esta. –Lope de Aguirre debes obedecer, someter tu ímpetu a la nobleza que te comanda, pues en ella reside la grandeza del reino de este mundo. Yo les insto a mirar su nobleza bajo el metal de mis pisadas, menos que barro, oh padres del cielo europeo, contemplen la gloria de mi rabia. Tengo la cabeza de su amado Ursúa en un cesto y he colocado en su lugar, regalado su precioso cetro a mi emperador al uso, Guzmán, mi títere providencial, su blasón es el cerdo y el afeminado pavo real.
Oh ingenuos monarcas de esa oscura ciudadela, el comando de este barco ya no responde a sus timbres de cera y terrenos imaginarios para la loa de sus zapatos inmundos. La prueba viva de mis designios, se ceba con nuestras últimas provisiones, el magnánimo don Fernando de Guzmán ríe ignorante como ustedes. Se retuerce en el trono que he mandado fabricar a la medida de su gigante trasero, se sienta en un poder que no es más que una frágil apariencia, yo sostengo los hilos, la verdad última, el hierro candente que esgrimen nuestras trabajadoras manos. Esta empresa es producto de la lógica de aventureros, dementes, desesperados sin nada que perder. El Dorado no es suelo para castas antiguas, el Dorado es el destino de quienes tienen el valor de tomarlo al pulso de su sangre y fuego.
Carta a Fernando II
Dios Salve al Emperador de la Nueva Hispania Don Fernando de Guzmán
Dios Salve al Emperador de la Nueva Hispania Don Fernando de Guzmán
Esta gran vena sobre la cual flotamos parece una cárcel para nuestros sentidos, nos arrastra, nos empuja, reconocidos como intrusos por ella, por las sombras de los caníbales sus veloces pies y sus traidoras flechas que pasan inesperadas por nuestras cabezas sumergiendo a negros y blancos en el fondo del furioso cauce. Dos palabras se repiten constantemente como una maldición en la boca de nuestros esclavos, jíbaros, marañón, jíbaros marañón, jíbaros marañón, jibañon, mararos, mabajos, mararos, mabajos miraron, mabajos no se detienen, no tienen piedad de nuestros oídos, el sonido se entrevera, se vuelve ridículo inexpugnable, un galimatías que arremete perentorio contra nuestra débil cordura y cada vez más fuerte, implacable a medida que golpetean las silabas, rápido, temeroso, destructivo, rápido, jabaros, miraron, mabajos, mararos, mabajos, la tonada sin sentido, persecutoria se suma al trino de las aves y el silbado de los vientos que azota contra las nubes de cada árbol mas gigante que el otro y no podemos cerrar los ojos sin miedo a perder la noción del tiempo, no podemos ignorar nuestro destino, sólo mirar al frente, esperando que a la vuelta de esa curva verde que parece repetirse una y otra vez como la voz cáustica de los indios, este el reino bañado en oro. Pero no tenemos esa suerte, el paisaje continua como al principio. El cura dice que Dios esta castigando mi idolatra, mi ego asesino, el haber enviado esa carta a la corona, el escupir al rey. Patrañas, hemos perdido a la mitad de la expedición y el emperador, miserable Guzmán es una bestia insaciable, devora todo, ya llegara su momento, pero esto no es más que un giro de tuerca, ahora, sólo podemos seguir… en este desierto de musgo, en este infierno palúdico… escuchando la armonía de la demencia…
…Prolongándose desde la garganta, el canto de los siervos agazapados, su trino aun resuella estremeciendo mi columna, no puedo dejar amputadas en el pasado las amargas caras de los confiados a mi brazo, ni yo mismo puedo aceptar el clímax de la empresa, la amplitud, la anchura de la noche, del descanso atento a las emboscadas y el aire libre. Son un recuerdo pesado, el río de mi frustración, la infructuosa orilla que nunca llega, el caudal infinito de muertos que mi deceso no podrá apagar, por que ahora, hombre y naturaleza somos uno… -Aguirre ha llegado tu momento, levántate. –La luz lastima mis ojos, no reconozco las miradas, pero las voces, el acento, son los guardias de mi caída anunciando la venganza real. –Apura el paso, tu público espera. –Me conducen por el laberinto de cemento, afuera una turba grita, quieren sangre, una conclusión. En la palestra, el hombre del rey se pronuncia airado, grita a viva voz, enardece a los antropófagos de seda y modales cortesanos. Me condenan. -Lope de Aguirre se le acusa del severo crimen de lesa majestad, el precio a su comportamiento, será morir descuartizado y sus restos serán esparcidos en los territorios violados por su cruel tiranía, su cabeza será entregada a los perros del rey. ¿Tiene algo que declarar? –En un último estertor, con una furia animal, antes de que el mundo se cierre, la lección final, indómita, insalvable como el río que arrastra todo sin piedad reclama al universo -Yo soy Aguirre, yo soy la Ira de Dios, el Príncipe de la Libertad y del reino de Tierra Firme y provincias de Chile...
Daniel Rojas P.
"El Loco" Arica 1 de Octubre del 2007
Primer Lugar del Tercer concurso de Narrativa organizado por el Departamento de Español de la Universidad de Tarapacá
CONVICCIÓN.
Ventanas, puertas, ventanas, algunos rostros temerosos ocultan su curiosidad, amparan el morbo tras el cortinaje, en balcones, desde el primer piso, ventanas, puertas, ojos, más ventanas, luego sólo colores y mis pasos son a cada segundo más pesados, exigentes, demandan demasiado, la garganta es una lija, los ojos una caldera sudorosa… Llevo dentro un motor deshecho, agotado, los brazos ya no me responden, no quiero pensar, no quiero saber lo que me harán, oigo sus caballos al doblar la esquina… No estan lejos, maldicen, gritan azuzan a sus bestias, blasfeman y luego una nueva arenga por el rey, muerte a los anarquistas, muerte a los traidores de la corona… Lo sé, lo puedo ver, pero intento no imaginarlo… siguen el olor a sangre, ellos también lo imaginan, quieren ver mis tripas en una fosa común, no quiero terminar como el resto de mi familia, ahora solo veo manchas, hace tres cuadras que no escucho el castañetear de sus veloces patas, la fusta molesta. Al salir de la buhardilla pude entre cada zigzagueo sentir los tiros cortando el aire… la pólvora estallando, el metal contra el cemento de cada tiro errado, la mudez del toque de queda fue arrastrada por los suelos, entre el bramido de los belfos y las botas marciales… corre niño, corre, decía el idiota del pasaje, sólo vi las siluetas degollándolo junto a su lecho en un rincón, lo mataron por irresponsable, por escandaloso, por considerar todo un juego… la caballería no esta jugando… Me dió tiempo para salir… sus gritos, su agonía, evitaron que fuese víctima mientras dormía, así han caído tantos… creo haberlos perdido, ya no puedo más, ya no puedo pero debo seguir, debo seguir… eso me decía al escribir ese libelo, debes seguir, hazlo, sigue, al repartirlo en las fábricas, en las plazas, sigue, debes hacerlo… Ahora debo evitar ver atrás, convertir todo en una estela, seguir, ser un mirar de reojo, una exaltación general de mis sentidos… seguir y soñar con un día más si es posible, calles, esquinas un laberinto de casas y morros de basura con dueños, son los irresponsables, los idiotas de cada barrio, hay tantos estos días, tantos hambrientos, tantos laberintos, disparos, botas, cárceles… Más disparos, cuerpos degollados, jóvenes tirados en la oscuridad cerrada, carreras abruptas abortadas, luchas por escapar, lo intentas de corazón, deseas seguir, fosas comunes, deseas; de pronto todo termina; silencio…
Autor: Daniel Rojas P
Biografía.
Daniel Rojas Pachas, Nació en Lima-Perú, el año 1983. Actualmente reside en la ciudad de Arica. Incursionó en literatura a partir de los quince años, inspirado por Kafka y Carroll. Desde entonces la escritura ha sido vital. Estudio tres años derecho, carrera que abandono por razones existenciales que lo empujaron a su verdadera vocación, la escritura y la enseñanza de Literatura. Área en la que se desempeña al interior de la universidad. En el 2006 publicó su primer poemario Música Histórica, la cual cierra una etapa al condensar su quehacer lírico hasta ese momento. En el 2007 publica Delusión poemario cuya línea intimista y desconcertante se ampara bajo la visión del Somatismo. Esta preparando otro trabajo lírico llamado Grama. Ha participado en colecciones y antologías de Cuentos y Poesía, ha ganado concursos a nivel universitario y local, y reconocimientos internacionales como el Bendito sea tu cuerpo de poesía erótica. Actualmente desarrolla proyectos de investigación literaria en la universidad, un proyecto Fondart: Análisis pragmático de cinco novelas Latinoamericanas Generacionales y su novela “La Región Indecible”. Además de la labor en aulas, su interés por difundir las letras la lleva a cabo por medio de talleres de poesía en la Universidad de Tarapacá Grupo MAL y Clepsidra, la realización de eventos como el primer recital de poesía joven (24 de abril del 2008) y publicaciones en red con la Revista Cinosargo, la cual dirige. Es además corresponsal literario en el diario el Morrocotudo y miembro de la Sociedad de Escritores de Chile filial Arica.
Blog Personal: http://www.danielrojaspachas.blogspot.com
Revista Cinosargo: http://www.cinosargo.cl.kz Publicaciones en el dirario El Morrocotudo: http://www.elmorrocotudo.cl/admin/perfil/728
