El caldero
Barkazas
Los muertos que nacen, Benjamín Lajo “... Fuerte, con ancho corpachón de campesino que recuerda la
robusta y poderosa humanidad de Durruti. Un semblante enérgico y
aderezado, ligeramente marcado por la viruela, los ojos vivos, la
frente despejada. Un aire un poco selvático y tímido. Un hombre simple,
modesto, aún hoy absolutamente inconsciente de que es un héroe.” Continúa
