El caldero
Luminaria
De la imagen al relato, Cristina Escrivá Hablar de muertos es hablar de palabras mayores. Vivimos en la era de
la información. Todos los dias se conmemora un hecho que aconteció o
una fecha que recordar para homenajear, o consumir, pero pocos
acontecimientos dramaticos se recuerdan.
En 1936, hace 72 años, se iniciaron en Madrid los bombardeos masivos a ciudades abiertas, con el propósito de matar a la población civil. Los objetivos militares pasaron a un segundo término.
La memoria de las huellas fotográficas muestran, para nuestro conocimiento, la destrucción entre los surcos producidos por las bombas y las escenas de dolor ante la contemplación de los cientos de muertos, la mayoría mujeres y niños, victimas del pecado más grande que se puede cometer, el asesinato de inocentes.
En 1936, hace 72 años, se iniciaron en Madrid los bombardeos masivos a ciudades abiertas, con el propósito de matar a la población civil. Los objetivos militares pasaron a un segundo término.
La memoria de las huellas fotográficas muestran, para nuestro conocimiento, la destrucción entre los surcos producidos por las bombas y las escenas de dolor ante la contemplación de los cientos de muertos, la mayoría mujeres y niños, victimas del pecado más grande que se puede cometer, el asesinato de inocentes.

