El caldero
Avenidas
La Tierra Arde
El tiempo se mueve
en mis brazos
son las varillas
de un reloj
que ya no hace
Tic-tac.
No espera a nadie
ni nada espera
de nadie.
En mi cuerpo
ya no hay rastros
de drogas
y mi locura,
la vuestra
nunca fue tan febril.
La tierra arde
Y se eleva
Y en mi solo
queda la imagen
de una gigantesca
Montaña
Excelsa
Eterna
Para siempre
Que sobrevivirá
por encima
de nuestros egos
de nuestros
presuntuosos
logros.
Eterno
en mis brazos
son las varillas
de un reloj
que ya no hace
Tic-tac.
No espera a nadie
ni nada espera
de nadie.
En mi cuerpo
ya no hay rastros
de drogas
y mi locura,
la vuestra
nunca fue tan febril.
La tierra arde
Y se eleva
Y en mi solo
queda la imagen
de una gigantesca
Montaña
Excelsa
Eterna
Para siempre
Que sobrevivirá
por encima
de nuestros egos
de nuestros
presuntuosos
logros.
Eterno
