pintadaps
SábadoFebrero04 ,2012
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Avenida 7

Avenidas de nada


Con: iobash, Alicia Benìtez Inès, Leonardo Ibañez, Xime de Coster, safrika






 

Es en esa inmaculada esquina,

Donde yo aparezco siniestra con una especie de velo sobre la cara

Y algunos mechones de cabello enredados, trenzados con raíces de una

Extraña planta, portando frutas.

No cabe lo carnívoro.

Y sólo hay un puente pequeño, levadizo,

Dirigido allí donde la carne se hace muerte

Y el viento promete entronizarle a uno.

Y los huesos parecen recolocarse en el esqueleto.

Falsamente, como si se tratara

De un juego estúpido.

Uno parece flotar, sumido en bañeras de espanto y crisoles varios.

Con luces y sombras, con jazz y cigarrillos

Con pequeñas vibraciones que parecen

Querer decir algo

Con trozos de trozos de ambigüedad flotando en el aire

paralelos

Como si uno quisiera darlo todo y al mismo tiempo

Soñara con arrebatarle la respiración al conyugue, al amante

Al vecino del quinto.

Y todo por estar a la altura.

No cabe lo carnívoro, aunque acecha

Y yo le espero, armada, terrorista, enlutada,

Le espero, enroscada.

Enroscada.

Safrika

 

 

 

ASCENSIÓN A LOS CIELOS

Habiendo comprendido la facilidad con que mueren las cosas y soñando con despertar siendo un simple hueco en las manos de alguien
lejos de las sombras y de la quietud de las mandarinas,
que pretenden quedarse en el árbol
no sucumbir a la nada
habiendo existido ya, asistiendo a esta terrible escuela de secuelas
y avanzando trágica y tremebunda sobre el océano simple de una bañera.
Me miro y me digo, comprobado, queda comprobado.
Su grado de imbecilidad es igual a cero.
Está.
Usted.
Salvada.
(Y trigo)

Safrika

 

 

 

DESCENSO A LOS INFIERNOS

-          ¿Qué te pasa?
- Absolutamente nada.
Se comió la simpleza de un no.
Se agachó cerca de una fuente, limpió sus pies.
Se excusó cerca de una cafetería
No miro a la madre de él a la cara
bajó la vista, acariciando con los ojos miopes
la puntera de unas botas.
Gustó de mis cigarrillos, hasta terminar con todos
y otro chico desde el telefonillo dijo que
me marchara para siempre.
Quiser llorar, como la protagonista de una película
ser abofeteada y después abandonada.
Porque eso es lo que sé ser.
Y seguí rompiendo, rompiendo.
Para siempre.
Rompiendo

Safrika





nos vamos

Siendo para siempre
un iconoclasta de la utopía
Como una murga purgando
El dolor de todo un año.
La deuda de los vivos
Será pagada por los muertos
Los asesinos de ambos lados
Se pelean por el mango
Y la tortilla se da vuelta
Con las mismas papas
y rompiendo los mismos huevos
Una sola realidad: no queremos estar solos,
ni demasiado acompañados.
Los caballos en repecho permanente
por el suavemente ondulado
del cielo siempre celeste?
Del querido paisito de la taza de plástico?
Probaremos todo lo que fracasó en otro lado
Como un dealer sin apuros
Como un empresario estúpido
Como un político sin escrúpulos.
Como un periodista ambicioso.
Como un milico imponiendo la paz a metralleta.
Prontos para marginar todo aquello que se mueve.
Y si es nuestra sombra, nos jodemos.
Y si es nuestro hermano, lo quemamos.

Cuando el barco se hunde,
Todos miramos para otro lado

Xime de Coster





No quiero.

Me encuentro en la diagonal dispersa de mis sueños
carne y vida se disuelven en el calor de las cóleras
tropiezo en la sombra de mis pesadillas
deseo devolver el sonido de los timbales
a los dioses.
no quiero volver a arrastrar mis dolores
no quiero llorar en las noches de plenilunio
                                         quisiera
tocar el sol con la punta de la lengua
y transformarme en la serpiente
devoradora de los deseos de la luna.

Ha veces me pregunto
que existe detrás de tú rostro envuelto
en el sarcasmo de una sonrisa
y el sonido de tus pasos en el pasillo de las penumbras
pero, cuando despierto me encuentro
abrazado al silencio de mis cabellos.

No me perdono el no haberte besado
en el año de mis torturas,
ya mi alma había abandonado su reposo
dejando un hueco
en la maraña de mi esqueleto,
me vi apuñaleando siete veces
la sequedad de mi corazón
en el acantilado de la nada.

No quiero ver
el retorno de la mirada
deslizandose entre las dunas
enfundando en sus manos las luces de la noche,
no quiero escuchar
la voz de las sirenas
                              cuando
escurren sus cuerpos en el escarceo
del viento,
no quiero levantar la vista
y ver la desolación en el rostro de las madres
que lloran la desaparición
de sus hijos en el hontanar de los desvarios.

Algún día vere cruzar en la esquina del tiempo
mi cuerpo llagado implorando el perdón

de todos  aquellos que cayeron
cuando alzaban sus manos
tratando de tocar las estrellas.

No quiero tocar las noches
de los llantos
ni tampoco los instrumentos de torturas
quiero viajar en el camino sinuoso de tú cuerpo
cubiertos por el color glauco de los légamos
depositado en las noches quietas de la madrepóra.

No quiero ver el polvo
depositado en el baldaquin
que desaparece en el follaje
de mi jardín
me he dispuesto a recogerlo para
reescribir los sutras, deseo cubrir mi cuerpo
con el cinturón doble de la lluvia,
escribir volantes ayudado  por las ninfas
de los sueños, algún día quiero poder
besar el centro perfecto de tus
aguantes, te vestiré con los remanentes de los zargasos
arrastrados por los bergantines,
el día que te conocí el cielo se dio vuelta
en el color azul de los deseos.


Aprovecho de mandarles uno de mis trabajos, el trabajo de ustedes es
fantástico

Leonardo Ibañez.





estoy
sentado
en un pupitre,
atendiendo
por la mañana.
no me encuentro
especialmente cansado
y eso
es bueno,
supongo.
estoy rodeado
de chicas
guapas
que atraen
mi mirada
y mi
curiosidad
más primaria,
pero
no me interesa
ninguna
de ellas
en absoluto.
tampoco
los chicos.
es extraño,
supongo.

iobash





FANAL
           Se agazapan, se apresan, se dislocan’. O.Girondo.

Sujeta de ocio a medianoche, toco el Mouse de tus ojos de tigre
Antes de caer en el abismo expansivo
Resonante
Viciado de contactos.
           Persìgnate: para vos me baño en trementina y en sàndalo blanco
Blasfemo.
Me estimulo.
Esplendo `tabù de chanel’
Me aproximo a tu pecho, a su amplitud de establo,
Fresco reposo, patria en armas,
Lo acecho turgente, llenos de amapolas y membrillos maduros, los senos.

Siento un horda de mastines en el aire de este àmbito. Tiemblo.
Ven y estrena esta furia de mieles
Vital estoy.  Resurrecta

Latiendo herida en el costado mas còncavo de la especie.

Alicia Benìtez Inès.
Entre Rìos. Argentina



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